jueves, 1 de octubre de 2015

Capítulo 13

La mañana vino como un resfriado podrido.

Sé lo que tengo que enfrentar hoy y no sé cómo lo haré. Mi casa, mi vida y las vidas de mis amigas han sido invadidas. Sé que es por nuestra propia seguridad, pero no puedo superar el hecho de que nuestras vidas sólo hayan sido puestas en peligro, y no hubiéramos hecho nada para merecerlo. Odio a mi padre por eso ahora.

Me levanto y me deslizo fuera de la cama.

Jenny todavía está acurrucada en la cama, durmiendo profundamente. Salgo a la cocina y veo Ava con un café en la mano, mirando a los dos hombres medio desnudos durmiendo en el salón. Los miro y no puedo evitar sonreír. Grandes y malos muchachos a la luz del día, pero aquí y ahora, sólo se ven como dos hombres normales durmiendo.

―No me puedo quejar de la vista y todo, pero en serio, no puedo creer que nos hayan invadido.

Me río suavemente y me sirvo un café.

―Lo sé, es un poco raro.

―Me encontré con Angel anoche en la sala de estar, en serio, casi choco con él y estaba medio desnudo…

Ahogo una risa.

―Bueno, podría ser peor, podría ser gordo y peludo.

Ella asiente.

―Bueno, por lo menos tengo algunas buenas y dulces vistas al mismo tiempo que estoy atrapada en mi propia casa.

―Lo siento Ava, sé que esta no es la mejor situación para estar.

Ella toma mi mano y la aprieta.

―Como dije anoche, no tuviste elección. Estos hombres hubieran venido tras de ti, de cualquier manera. Estoy un poco contenta de que fueran los chicos de Jagger y no los otros. De lo que dijiste de cualquier manera…  

Me estremezco.
―Por cómo suena, nunca quiero conocer a Manchez.

―Bueno, creo que deberíamos estar agradecidas entonces. ¿Has visto a Capitán de mal humor esta mañana?

Me río de su elección de palabras.

―No.

―Agradable de su parte disfrutar de tu cama.

―Sí, bueno, lo dejé ahí.

―¿Estás lista para decirme por qué?

―Peter y yo no estamos destinados Ava. Es peligroso y no es real.

―¿Cómo que no es real?

―Yo… estoy preocupada porque mis sentimientos estén basados en el hecho de que fuera mi luz en la oscuridad, y de que no son reales.

―¿Crees que tienes la cosa de Estocolmo?

―Creo que sí.

―No, creo que te equivocas. Peter te secuestró y fue horrible, pero lo que veo entre los dos no es falso. Él te mira fijamente como si quisiera comerte. Lali, tienes que aprender a confiar en tu propia mente alguna vez. Si no, la vida será un largo… largo camino.

―Sí, puede que tengas razón. Todavía creo que es un gran riesgo.

―¿Quieres involucrarte con Peter?

―La vida de Peter es peligrosa…

―Sí, puede ser así, pero puedes o no lidiar con eso.

―Pensé que lo odiabas.

Ella sonríe y me empuja ligeramente.

―Te quiero, y te quiero feliz. Peter podría haberte secuestrado, y por eso lo odio, pero ahora que pienso en ello, te salvó porque si esa banda hubiera llegado a ti primero…

―Sí, lo sé ―susurro.

―De todos modos, ve y patea su trasero y sácalo de tu cama y dejemos algo de normas de terreno establecidas.  

―¡Oh, oh!

Ella sonríe

―Oh, oh bien.

Con una carcajada, me escapo para ir por el hall. Cuando llego a mi habitación, Peter acaba de salir de la ducha, con el trasero desnudo.

Suspiro y me tapo los ojos, como si eso quitara la magnífica imagen de mi cerebro.

―¿En serio sólo te cubrirás los ojos? Lali, Joder, ¿estamos realmente pasando a comportarnos de esa manera?

―Lo siento, yo solo…

―Lo que sea, me voy ―interrumpe, tirando de un par de jeans y de una camisa negra.

―Peter …

Él se da vuelta y me mira.

―No, no me jodas Lali. O bien quieres esto o no, pero no juegues conmigo como lo hiciste ayer por la noche, nunca más. No soy un maldito juguete sexual, tengo jodidos sentimientos también. Si no quieres esto, bien pero, ¡permanece jodidamente lejos de mí!

Me quedo con los ojos abiertos y veo cómo sale corriendo por la puerta. Bueno, supongo que merecía eso. Siento que mi corazón golpea, yo no lo veo así. Me ducho rápidamente y me dirijo de regreso a la cocina pero Peter se fue. Angel está sentado en el sofá mirando a Jenny y a Ava en la cocina.

―¿Todo bien? ―le pregunto, con cansancio.  

―Bien ―dice Angel, mostrándome una sonrisa.
Nunca he visto a Angel sonreír ―ni a Ace―, para el caso. Ambos son hombres extremadamente atractivos. Angel tiene el cabello rubio, ojos azules con algo pasando. Su cuerpo es alto y musculoso. Está cubierto de tatuajes, todos los miembros lo están. No sé por qué su apodo es Angel, pero es como que le queda porque tiene cabello rubio y ojos azules.

Ace es el más bajo del grupo, pero lo compensa en músculo. Sus brazos son enormes y su pecho es aún más grande. El hombre está relleno. Tiene el cabello castaño oscuro que se ve en mal estado y sucio. Sus ojos son de un profundo color marrón oscuro. Es más callado que Angel, pero no es un hombre malo. Hace lo que se le dice y se mantiene para apartado.  

―¿Por qué tienen que mirarnos? ―susurra Jenny en mi oído.

Le sonrío y niego.

―Eres preciosa, son sólo hombres.

―En serio, me volveré loca para el final de esto. Si Ace sigue mirándome como si fuera un pedazo de carne, podría golpearlo.

―Admítelo ―digo, sirviéndome café―. Te encanta.

Ella me empuja pero capto su tímida sonrisa. Ava se ríe y sale de la cocina con un libro y un café. Es su tradición de la mañana. Se sienta afuera en su viejo, andrajoso sillón y lee con un café.

Es su momento de tranquilidad. Me pregunto acerca de Peter, y pienso en preguntarle a Ace o a Angel en dónde está, pero decido no hacerlo. Probablemente necesita enfriarse.

La mañana pasa rápido; Ace va de compras y llena el refrigerador y la despensa con comidas y bebidas deliciosas. Platico con Angel de mi padre, y nos sentamos en la barra para el almuerzo. Todavía no sé nada de Peter a finales de la tarde, y me estoy preocupando. ¿Qué pasa si algo le sucedió? O tal vez está tan enojado que no puede soportar mirarme.

Cuando cae la noche, oigo una llamada.

Peter se tambalea, literalmente, en la puerta, y se deja caer en el sofá. Jenny me da una mirada y me levanto de la cocina mirándolo. Angel pone los ojos en blanco, y desaparece hacia la sala de ordenadores. Es su pequeño lugar tranquilo. Creo que el hombre disfruta de la lectura.  

Tomo aliento, y salgo a enfrentar a un Peter muy borracho.
―¿Dónde estuviste? ―le pregunto cuándo levanta el mando a distancia y comienza a recorrer los canales.

―¿Qué eres, mi puta madre?

―Bien, veo que sigues enojado.

―Eso es un eufemismo.

Es cuando siento una ráfaga de perfume, es fuerte y obvio. Mi corazón se aprieta y siento temblar mis labios.

―¿Dónde estuviste? ―le susurro.

―En el maldito club de striptease…  

Tomo el mando a distancia y lo arrojo en su cabeza. Él se da la vuelta y me mira fijamente, con los ojos abiertos y enojados.

―¡Maldito cerdo! ¿Qué clase de juego estás jugando?

―¿Yo? ―ruge―. Tú eres la que no puede poner su mierda junta. ¿Qué te importa? Sólo soy una distracción mental que no es real, ¿recuerdas?

―¡Eso es muy bajo!

―Sí, bueno, lidia con eso.

―Me voy, ¡no puedo lidiar con esto!

―Al diablo con que lo harás.

―No puedes malditamente detenerme.

―Mírame ―gruñe.

Me inclino hacia abajo y recojo las llaves del auto y corro hacia la puerta. Angel sale de la habitación, con una confusa expresión y Ava sale de la cocina después de escuchar nuestra discusión. Abro la puerta de entrada mientras Peter salta sobre sus pies. Por suerte para mí, está borracho. Corro tan rápido como mis piernas me llevan hacia el auto. Me las arreglo para entrar y cerrarlo, antes de que Peter me alcance.

―No irás a ningún lugar ―grita, golpeando la ventana con la mano.
―¡Fuera! ¡Eres un cerdo! ―grito y manoseo la llave. Maldita llave, es toda nueva y llamativa y no sé cómo utilizarla.

Peter se acerca al cofre y se inclina sobre él, apoyando los codos abajo y poniendo su mentón en sus manos. Me sonríe a través del parabrisas y quiero alcanzarlo y golpear su arrogante rostro.

―Bájate Peter, o te atropellaré.

Él busca en sus bolsillos, sólo para sacar otro conjunto de llaves. Maldigo y gruño mientras él abre el auto y se desliza dentro. Lo miro, cruzando los brazos y frunciendo el ceño.

―¿Hablaremos de esto?  

―No, estás follando por ahí así que lo que sea. Supongo que se terminó.

―Yo no follé a nadie.

―¡Hueles a puta barata!

Él se encoge de hombros.  

―Fue un baile en mi regazo, sucede.

―¡Cómo si eso fuera mejor! ―lloro, cubriéndome la cara.

―Qué importa Lali, dejaste perfectamente claro que no me deseas.

―Me equivoqué ―le susurro.

―Lo siento, habla más fuerte, no puedo oírte.

Lo miro.

―Ya me oíste.

―Qué gracioso.

―¡Estaba equivocada! Te deseo, con todo lo que tengo. Está mal, es incorrecto de muchas maneras, pero he terminado de pelear contra ello. Todo lo que hago es luchar contra eso. Mi vida es cómo es, pero no quiero estar sin ti de nuevo.

Él sonríe, amplia y triunfante antes de agarrar mi cara y tirar de mí a un beso profundo y candente. Le doy palmadas en el brazo y lo empujo, pero no puedo evitar la pequeña sonrisa que se arrastra por mi cara.

―Te odio.

―No lo haces ―dice sonriendo.

―Me duele ―digo bajito.

―No hice nad…

―Dejaste que una puta hiciera su rutina en ti.

Él sonríe y se inclina más cerca, tomando mi cara entre sus manos.

―Ni siquiera puse una mano en ella y todo lo que estaba haciendo era pensar en ti.

―Eres un idiota.

―Lo sé.

Le doy una sonrisa socarrona.

―Bueno, espero que recuerdes eso también.

―Lo siento, ¿está bien? Por si sirve de algo, no sentí nada en ese club. Todo lo que quería era a ti, pero estaba tan enojado que pensaba que era una distracción mental. Sé lo que hice Lali, te secuestré y jodí tu vida. No merezco nada de ti, pero eso no quiere decir que simplemente puede desactivar esta atracción. Está en mí ahora, no puedo sacarla.

―¿Por qué yo?

Se inclina para besarme de nuevo, esta vez desliza la lengua por mi labio.


―¿Por qué? Porque eres mi pequeño rayo en la oscuridad y porque encajas conmigo perfectamente.


CONTINUARÁ...

martes, 29 de septiembre de 2015

Capítulo 12

―En serio Peter, ¡dormirás en el piso!

Él me mira mientras está de pie en la puerta de mi cuarto de baño apenas en bóxers. Dios, se ve bien.

―No dormiré en el puto piso.

―Tú quisiste venir aquí.

―¿Y?

―Así que dormirás en el suelo.

―Follamos esta noche, ¿O simplemente olvidaste eso?

Sonrío.

―Y gracias por eso, sigo sin cambiar de opinión.

―Es una lástima.

Él se sube a la cama y se desliza, yo le doy un empujón en el pecho, pero no se mueve.

―Eres un idiota.

Se encoge de hombros y yo me volteo, cuando la luz se apaga, me quedo mirando la oscura pared durante mucho tiempo. Mientras creo que está dormido, él se da vuelta y se inclina sobre mí, susurrando en mi oído:

―Realmente no te importa que esté en tu cama.

―¡Me importa!

―No seas rápida, sé que no me odias, así que deja de actuar como si lo hicieras.

―Desde luego, ¡no me gustas!

―¿Todavía estás enojada porque me fui? Pensé que era la que querías, que te dejara ir.

―Pensé que éramos amigos al menos y simplemente te olvidaste de mí.
―Mierda, estaba haciendo lo que te prometí que haría. ¿Qué es lo que quieres de mí? Te quejaste y gemiste cuando estuviste allí, deseando irte y cuando te dejo ir, ¡te enojas!

―Quiero dormir ―interrumpo.

―Está bien.

Me doy la vuelta con un gruñido y me toma una hora caer en un sueño inquieto, sólo para despertar en medio de una pesadilla sobre Manchez. Mi temor más grande en el mundo es ser atrapada por él. Me asusta como la mierda. Me levanto sollozando y aferrándome a las sábanas. Estoy jadeando y temblando. Tengo este maldito sueño todo el tiempo, y sólo se pone peor y peor.

Peter se sienta, aturdido preguntando qué sucede. No contesto.

―Hey… ―Pone un brazo alrededor de mí y me aplasta contra su pecho. Yo gimo y lloro y él me acaricia el cabello―. Fue sólo un sueño, no permitiré que te haga daño.

Yo hipo y me estiro por él, la desesperación se hace cargo. Necesito consuelo, quiero comodidad. Sólo necesito que él esté conmigo, que me acaricie y me toque hasta que todo desaparezca. Encuentro sus labios y desesperadamente tiro de él hacia mí, con un gemido desliza su lengua en mi boca para hacerla bailar con la mía. Me muevo hasta que estoy cabalgando entre sus caderas.

Su dura erección se presiona en mi interior, haciéndome temblar.

Él me agarra la cara, profundizando el beso. Mi mente está confusa y sólo quiero comodidad. Es todo lo que necesito. Sólo comodidad. Él es mi consuelo.

Él agarra mis bragas y me las retira con un movimiento rápido. No hay tiempo para juegos previos, igual que antes. Sólo nos deseamos uno al otro, lo deseo dentro de mí, empujándose hasta que duela. Agarra sus calzoncillos, los tira y baja poco a poco mi sexo húmedo sobre su pene.

―Dios ―gimo, aferrándome a él.

Siento sus piercings tocar ese sensible punto dentro de mí, y grito, meciendo las caderas y arañando su pecho.

Él gime y agarra mi trasero y lo utiliza para jalarme arriba y abajo. Me deslizo fácilmente a lo largo de su longitud, tan excitada que duele. Sus gemidos irregulares me llenan y me acicatean. Necesito todo de él. Cada pequeña cosa que pueda conseguir. Mueve las caderas hacia arriba, causando temblores violentos a través de mi cuerpo. Cuando me vengo a su alrededor, sus gruñidos llenan mis oídos.

―Me vengo… oh, mierda…

Él se impulsa profundo dentro de mí y me quejo cuando se aferra a mí y empuja las caderas hacia arriba para que lo ordeñe hasta la última gota.

Cuando bajo de mi altura, me aparto de él y lo miro en la oscuridad. Ambos nos quedamos en silencio por un largo momento. No debería estar haciendo estas cosas, hace que no sea mejor que él.

―Lali…

―Eso no puede volver a suceder.

―¿Por qué no? ―pregunta.

―Porque no es real.

Él se queda en silencio durante un largo momento.

―¿Es lo que te parece?

―Sí, me robaste mi vida. Pasé por el infierno y sin embargo estoy tan locamente en…

―¿De qué? ―gruñe.

―No importa, está mal. No debo tener sentimientos por ti.

―¿Qué importa cómo malditamente empezó?

―¡No es real!

―Es verdad, lo que sentimos entonces no fue creado en tu mente Lali. ¿Por qué diablos no confías en tu propio juicio?

―Tengo una mente débil Peter, mi madre está en una institución porque tiene una mente débil también. No confío en que me lleve por el camino correcto.

―¿Crees que eres débil? Déjame decirte algo, eres la chica más fuerte en la que he puesto los ojos. Estás lidiando con cosas que otros no habrían podido manejar. Lo atravesaste todo y aún estás viva. Lo que sientes es real, y sentirte de la forma en que lo hiciste cuando eras chica no te hace débil de mente. No eres como tu madre…

―Tú no sabes eso ―le susurro, sintiendo mis ojos llenarse de lágrimas.

―Sí, lo creo.

―No, no…

―Sí, ¡Malditamente lo hago!

―Me tengo que ir.

―¡Lali!

―Por favor, no vuelvas a hacer eso…

―Tú empezaste, no yo.

―Bueno, lo estoy acabando ―le susurro, después giro y salgo de la habitación.


Cuando llego a la cama de Jenny y Ava, me arrastro y me derrumbo. Ellas me sostienen toda la noche, mientras sollozo mis problemas en la almohada.



CONTINUARÁ...

domingo, 27 de septiembre de 2015

Capítulo 11

Nunca olvidaré la cara de Ava cuando abre la puerta y me ve parada lastimosamente en ella. Grita, y luego se desmorona conmigo en sus brazos al suelo donde sollozamos y nos aferramos la una a la otra por más de una hora. Sé lo preocupada que debe haber estado, sé que probablemente se culpa a sí misma. Cuando estemos dentro, cierra la puerta y me ayuda a sentarme en el sofá.

Oh Dios, hermosa Lali, ¿qué te pasó?

Acaricia mi cara y solloza incoherentemente, hasta que la tranquilizo asegurándole que estoy bien. Qué extraño, yo estoy tranquilizándola a ella.

¿Qué pasó?

Mentir no estaba en mi naturaleza, por lo que le digo todo, de principio a fin. Para el momento en que termino, está llorando otra vez y estoy aferrándome a ella. He lidiado con esto en mi propia cabeza, pero sé lo que debe parecerle a ella.

Oh, cariño, necesitas ponerte en contacto con la policía.

No le digo con firmeza. Si los llamas mentiré. No los llames Ava, promételo.

¡Él te secuestró! Fuiste abusada durante más de un mes.

¡No abusó de mí! ¡No fue así!

Oh, Dios susurra. Te importa él, ¿verdad?

Aparto la mirada, sintiendo mi labio inferior temblar.

Oh, Lali, no es real cariño, sabes eso, ¿verdad? Son emociones falsas porque él era tu luz en una época oscura. Cariño, no es real.

Sé qué es real y qué no la corto. Peter es real y lo que tuvimos fue real. No me tomó para hacerme daño, no fue cruel.

No, sólo te llevó a un lugar y dejó que los demás te lastimaran.

Tú no entiendes, podría haber sido mucho peor para mí.

¿Cómo? espeta ella.

Si la otra pandilla me hubiera raptado… mi vida habría sido mucho peor.

¿Y ahora, podrías estar en peligro?

Me tapo la cara y suspiro.

Ava, las pandillas no tienen ninguna razón para venir cerca de mí ahora. Quieren lo que Peter tiene; irán tras él para conseguirlo, no tras de mí.

Lali…

Si alguien tiene la culpa aquí, es mi padre lo vomité, agitando las manos.

Está bien, bien, creo que necesitas conseguir algo de ayuda sin embargo. No puedes pasar por lo que pasaste, y no buscar ayuda para asimilarlo.

Estoy bien.

Ella entrecierra los ojos.

No, no lo estás.

Lo estaré, sólo necesito tiempo.

No estarás en contacto con él, ¿verdad?

Pienso en el número de Peter en mi teléfono, y decido no contárselo.

No sé cómo encontrarlo si lo intentara.

Rompo mi regla de no mentir.

Debemos llamar a Jenny, ha estado fuera de sí por la preocupación.

La llamaré en la mañana, por favor, sólo necesito esta noche.

Ella me abraza de nuevo y me acaricia el cabello.

Por supuesto, ¿qué tal una taza de té?

Asiento débilmente y me paro.

Voy a ducharme.

Tómate tu tiempo, estaré aquí.

Me doy vuelta mientras llego al pasillo y grito su nombre. Ella se vuelve y me mira.

No fue tu culpa Ava, sabes eso ¿verdad? ―Sus labios tiemblan y me apuro, tomándola en mis brazos―. No fue tu culpa. Me tomé la copa con él, no podrías haber evitado eso.
No debería haberte dejado tomar esas bebidas, debería haberte vigilado, no debería haber dejado que te llevara en primer lugar…

Ava, no… Tomé mis propias decisiones esa noche.

Tal vez tengo que pedir ayuda también. Ríe débilmente y resopla una risa.

Tal vez.

Cuando la dejo para que haga el té, me voy a mi habitación. Ha pasado tanto tiempo, todo se siente extraño para mí y me siento fuera de lugar.

Miro alrededor, y veo la ropa en el suelo. Todavía están allí desde la noche en que salimos, cuando tiré toda mi ropa al suelo para tratar de encontrar el traje perfecto. Si me hubiera quedado en casa esa noche… no… no puedo pensar así.

El teléfono emite un tono en mi bolsa, y lo saco. Me doy cuenta inmediatamente que todo fue borrado. Peter eliminó todas mis llamadas perdidas, mensajes y correos de voz de amigos preocupados y de mi familia. Eso o cambió la tarjeta SIM. Voy por mis contactos. Sólo su nombre aparece. Cambió la tarjeta SIM.

Inteligente de su parte, supongo. Encuentro el mensaje que acaba de llegar y mi corazón se acelera cuando veo el nombre de Peter.

P: Por si sirve d algo, nunca quise q nada malo te sucediera. Tenía la esperanza d q encontraras la felicidad d nuevo, y tenía la esperanza d q nunca pensaras en mí d nuevo. Sé q no lo ves ahora, pero es lo mejor.

Contemplo mi respuesta por mucho tiempo, hasta que finalmente respondo. Sabiendo que es probablemente la última vez que hable con Peter de nuevo.

L: No importa lo que sea bueno para mí. Tal vez estaré mejor. Tal vez no. Nunca lo sabré ni tu tampoco.

P: Dijiste que querías irte… nunca dijiste que quisieras algo más.

L: No, no lo hice.

P: ¿Qué significa eso lali?

L: Adiós Peter, espero que encuentres lo que estás buscando.

P: No… Joder… Lali, respóndeme.

Apago mi teléfono con la intención de nunca volver a encenderlo.

* * *

La siguiente semana de mi vida es dolorosa. Paso horas en el departamento de policía, mintiendo entre dientes para proteger a un hombre que ni siquiera me desea. Les digo que me vendaron los ojos, y que no vi ni oí nada. Que me dejaron salir después de un mes, y que no sé por qué. Le dije a Ava que declarara lo mismo, a pesar de que ella quería delatar a Peter. Le dije lo peligroso que sería que dijera la verdad.

Mi hermana Jenny lloró durante días a mi lado, e hice mi mejor esfuerzo para consolarla.

Mantuve los detalles al mínimo, no quería que supiera sobre mi padre. No necesitaba ese dolor. Así que, básicamente, la semana ha sido un infierno y todo lo que puedo pensar es en él.

Peter. Lo extraño tanto, las palabras no pueden describir el dolor que siento. Sé que debe terminarse, así que hago cita con un psiquiatra.

Estoy sentada en su oficina el día ocho, mirando la pared con expresión sombría.

La doctora Peterson es una mujer bastante alta con el cabello rojo llameante y ojos azules. Sonríe mucho y asiente constantemente, como si estuviera de acuerdo con todo lo que digo, que sé que no lo está. Debe pensar que estoy loca. No tengo ninguna duda al respecto.

Entonces, ¿qué pasó después de que ustedes dos tuvieron sexo?

La miro.

Me hizo el amor, usted no entiende.

Ella asiente de nuevo, a la mierda con su asentamiento de cabeza.

Creo que crees que hiciste el amor, pero el amor es para las personas enamoradas. Por lo que me dices, este hombre no te ama.

Él se hizo cargo de mí, se asustó cuando estuve herida, y me dijo cosas buenas. No fue un monstruo, se preocupó lo suficiente.

Preocuparte y amar son dos cosas diferentes, Lali.

Lo sé chasqueo.

¿Por qué no nos fijamos en el hecho de que no te ha contactado en toda esta semana pasada?
Le dije que no lo hiciera.

¿Y no crees que un hombre enamorado lo intentaría de todos modos?

Sé lo que está pensando, y no lo justifico. No tengo el Síndrome de Estocolmo.

No dije eso, si bien es común en las víctimas de secuestro, creo que tu caso es un poco diferente. Tu secuestrador no te secuestró para lastimarte, en un sentido, y te secuestró para protegerte.

¿Cómo cree eso? resoplo.

Por lo que me dices, la otra opción podría haber sido mucho peor.

Me estremezco.

¿Por qué no me dices más sobre tus sentimientos por este hombre? Ayúdame a entenderte.

No estoy loca.

Nunca dije que lo estuvieras.

Mis sentimientos no son falsos.

Aunque creo que este hombre no tuvo la intención de lastimarte, no estoy muy segura de que iría tan lejos como para decir que se preocupa por ti así que dime cómo llegaste a sentirte de esa forma por él.

Se preocupó.

¿Se preocupó?

En serio, ¿podemos dejarlo? Sobreviví, lo atravesé y estoy libre. Fin de la historia.

¿Por qué sólo cambias de tema Lali?

Me enfado.

¡Porque no sé cómo responder sin sonar loca!

Entonces dime, ¿qué es lo que hace que quieras estar tanto con él?

No dije que quiero estar con él.

Ella se inclinó hacia atrás en su silla y escribe algunas notas más.

Está bien, entonces ¿no lo echas de menos?

¡Por supuesto que sí!

¿Puedes decirme por qué?

No sé por qué, odio extrañar a alguien que me hizo eso. No tiene sentido en mi mente, me siento como si estuviera perdiendo la idea. Me preocupo por él y no sé por qué, no sé nada. Cuando hicimos el amor, él fue diferente. Fue dulce y cariñoso, fue… hermoso.

Ella asiente y luego cierra su libro de notas.

Creo que es suficiente por hoy. Quiero que vayas a casa y pienses en por qué lo defiendes, y por qué te molesta y tráeme algunas notas para nuestro siguiente período de sesiones.

No le doy las gracias o digo cualquier otra cosa.

Me levanto y salgo. Esto golpea mi cabeza y no puedo lidiar con eso.

* * *

―Lali, está bien, no espero que vengas dice Jenny, poniendo un poco de azúcar en su café.

Es el día dieciocho de mi liberación, y no me siento mejor. Echo de menos a Peter, Dios, lo echo de menos. Mi psiquiatra trata de darle sentido a eso, a mí, pero no llega a ninguna parte. Estoy por todo el lugar. Lo odio. Lo amo. Estoy resentida con él. No puedo poner nada bien en mi cabeza. No he encendido mi teléfono y me niego a hacerlo. Si quiere encontrarme, lo hará.

No me importa Jenny, tengo que volver a la vida, más temprano que tarde digo, bebiendo mi café. Es la noche del cumpleaños de Jenny y dará una fiesta en un club local. Está tratando de decirme que no tengo que ir.

Lali, no creo que estés lista ―dice Ava, coincidiendo con Jenny.

¡No soy una enferma mental de mierda! grito, golpeando la mano sobre la mesa. Ambas chicas me miran con ojos muy abiertos, bueno, eso no ayudó a mi caso―. Sólo quiero ser normal, sólo quiero recuperar mi vida y ustedes dos me están asfixiando.

Lali… no estamos tratando de hacerlo.

Bueno, ¡lo están haciendo! grito, de pie.
Lali, por favor… Jenny suplica.

Iré Jenny, porque tengo que aprender a vivir de nuevo.

Ella asiente y Ava también lo hace.

Las veo esta noche chicas, necesito aire fresco.

Camino las cuatro cuadras a nuestro apartamento. No puedo pensar con todo esa asfixia. Sé que lo hacen con el mejor interés del corazón, pero tienen que entender lo difícil que es para mí. Me resulta difícil acomodarme de nuevo, Peter está en mi mente día y noche y no puedo respirar bien sin él y eso me asusta como el infierno, porque no sé por qué me siento así y estoy asustada de estarme perdiendo poco a poco.

Cuando Ava y Jenny se van de compras y vuelvo a casa, estoy lista para salir. Me niego a revolcarme por más tiempo. Ningún argumento funciona conmigo otra vez, en cambio, las ayudo a prepararse. Por un momento, me siento normal mientras nos reímos y nos peinamos una a la otra. Se siente… bien. Cuando estemos listas, caminamos al club. Gracias a Dios no es al que Ava y yo fuimos, no creo que me atrevería a entrar ahí.

El club que elegimos es más silencioso que la mayoría, por lo que fue elegido. Los amigos de Jenny la encuentran y chillan y comienzan a desearle feliz cumpleaños. Tengo mi cabello hacia abajo y cubre mi vestido negro de corte bajo. ¿Por qué? Porque mi espalda tiene ahora cicatrices permanentes por la paliza de Snake. Lo odio por eso y espero que se pudra en el infierno a donde pertenece.

La noche comienza con buen pie, Ava y yo vamos a la pista de baile y me aseguro de que todas mis bebidas sean compradas por mí y sólo por mí. Me emborracho muy rápidamente, y por primera vez en semanas, me siento bien. Sé que no es la manera correcta de hacerlo, pero estar libre de esos sentimientos por un momento es agradable. Ava y yo nos empujamos a través de la multitud por otra copa, cuando veo un grupo de hombres de pie en la esquina en dirección de las luces.

Mi corazón se detiene. Literalmente, se detiene.

Peter y los chicos están de pie y mirándome. ¿Cuánto tiempo han estado aquí mirándome? ¿Me están siguiendo? Ay, Dios, ¿es que me secuestrarán otra vez? Mis ojos se encuentran con él y estoy segura de que lo veo estremecerse. Agarro la mano de Ava.

Tenemos que irnos, ahora.

¿Por qué, qué sucede?
Él está aquí.

¿Qué? ¿Quién?

Asiento y ella se da la vuelta, mirando a Peter.

Oh Dios, debemos llamar a la policía.

No, sólo vámonos. Por la parte trasera. Ahora.

¿Y Jenny?

Exploro la pista de baile, no puedo verla.

Cuando la veo en la barra, me lanzo y la tomo del brazo.

Nos tenemos que ir.

¿Qué? ¡NO!

Él está aquí.

Eso es suficiente para ella, me toma la mano y nos apresuramos a la parte trasera. Acabamos de llegar a la puerta, cuando una mano alcanza mi brazo y me da la vuelta. Yo grito y pateo, pero Peter me tiene. Jenny grita y lo golpea con su bolsa y Ava grita mientras Angel se la lleva y envuelve sus brazos a su alrededor.

No te lastimaré dice Peter mientras Ace aprieta a Jenny y sostiene su espalda.

Déjame, por favor, no me hagas esto otra vez.

Peter me empuja contra la pared, su cuerpo duro se presiona hacia mí y con eso me devuelve a la vida. Estoy borracha y es imposible tratar de alejarlo. Su boca baja a mi oído.

Sólo tengo que hablarte, ¿de acuerdo? Es urgente.

Asiento, tragando saliva. Peter me deja ir y se vuelve hacia las chicas de nuevo.

Les prometo que estará a salvo.

¡Déjala ir, maldito idiota! grita Ava.

Ava le susurro. Estaré bien. Te lo prometo.

Lali, por favor lloriquea Jenny.
Te doy mi palabra, la dejaré en casa tan pronto como haya terminado dice Peter.

Ava me mira y yo asiento. Lucha y grita mientras Angel y Ace la arrastran a ella y a Jenny al coche y las empujan dentro. Entonces todos entran y se van.

¿A dónde las llevan? grito.

A casa.

Peter, ¿por qué estás aquí?

Tenemos que hablar.

No tengo nada que decirte.

Bueno, no me diste opción, vamos.

¿Me has estado siguiendo?

Él se congela y mira hacia mí, me da una buena mirada bajo la luz de la calle. Lleva un jersey blanco con escote en V, sin mangas y Dios, se ve hermoso en él.

Sus pantalones son de color azul oscuro y tiene una cadena de plata gruesa alrededor de su cuello. Su cabello oscuro está sucio y tiene una ligera sombra de barba en esa hermosa mandíbula.

Sólo esta noche.

¿Por qué?

Es una larga historia, entra.

Me empuja hacia su coche, pero lo ataco y me escabullo. Él se las arregla para agarrar mi brazo de nuevo, y me golpea contra la puerta. Grito y pateo, fallando las dos veces.

Lali, hey, no voy a raptarte de nuevo…

Por favor, mi vida ha sido horrible en las últimas semanas. Sólo quiero alejarme de todo esto. Lloro, moviendo la cabeza de lado a lado.

Shhh, hey, shhh.

Por favor, Peter, déjame en paz, estás haciendo esto tan difícil para mí…

Estoy retorciéndome y agitándome, sólo quería olvidarlo y todo lo relacionado con él. De pronto, sus labios están en los míos y oh, Dios, me derrumbo. Me derrito en el coche mientras empuja su cuerpo sobre el mío y me asegura entre la puerta y él. No puedo evitar que mis manos, se deslicen por su cuello y se enreden en su cabello y tiro más profundo de su beso.

Él gime y mueve las manos hacia abajo a un lado de mi cuerpo, haciéndome temblar.

Este vestido es demasiado malditamente corto.

¿Y? le susurro.

Entonces, no me gusta.

¿Peter está jugando al preocupado? ¿Está siendo posesivo y sobre protector? Mi corazón se acelera.

Peter… gimo cuando levanto la pierna y la pongo alrededor de su cadera.

Te he echado de menos, Dios, malditamente te he extrañado.

Desliza la mano por el interior de mi muslo y encuentra bragas mojadas. Whoa, esto está sucediendo tan rápido. ¿Por qué no lo estoy empujando lejos y lo ataco? Dios, porque lo he necesitado tanto, estoy tan sola.

¿Estás tan jodidamente mojada por mí, nena?

me quejo cuando desliza sus dedos debajo de la tela y los mueve por mi clítoris.

Me aferro a él, necesitándolo tanto que no puedo pensar con claridad. Es enfermo, retorcido y malo, pero por un momento, me siento como si todo estuviera bien de nuevo. Su mano libre desabrocha su cinturón y siento cómo se baja el pantalón lo suficiente para liberar su duro pene. En ese segundo, lo empuja dentro de mí, profundo y duro. Yo grito y agarro sus brazos, tirando de mi cabeza hacia atrás.

Él se empuja con necesidad, gruñendo mi nombre y aplastando mis labios a los suyos. Sus brazos están duros y tensos bajo mis palmas y sus caderas se retuercen, golpeando mi cuerpo contra el coche. Su boca se mueve hacia abajo para morder mi cuello y clamo mientras un intenso orgasmo rasga a través de mi cuerpo. Me estremezco violentamente y me aprieto alrededor de él explotando con un gruñido ronco.

Cuando deja de empujar, sale de mí y de un tirón se sube sus pantalones. Pongo mi ropa interior en su lugar y bajo mi pierna, dejando mi cabeza recostada en el coche. Miro a las estrellas y me pregunto qué demonios pasó. ¿Acabamos de follar en la parte de atrás de un estacionamiento? Peter toma mi cara y se inclina para encontrarse con la mía.

Te he echado de menos murmura, apoyando su frente contra la mía.

¡Corre Lali, corre ahora! No te hundas con él de nuevo.

Por favor…

Lamento tener que irrumpir en tu vida otra vez.

¿Entonces por qué lo hiciste? le susurro, con voz ronca.

Tenemos que hablar.

Está bien, vamos a hablar para que pueda irme.

Él se queja de algo y, después abre la puerta del coche para mí. Entro y espero a que llegue al otro lado.

Sorprendentemente, me conduce a mi apartamento y veo el otro coche en el frente.

El alivio me inunda.

¿Por qué estamos aquí?

Porque tengo que hablar con todas ustedes.

¿Qué pasa?

Sólo entra.

Le disparo una mirada asesina y, entonces, salgo del coche. Cuando llego al interior, Ava salta y corre hacia mí, abrazándome herméticamente.

¿Estás bien?

Estoy bien, está bien.

Jenny se queda en el sofá, me da una débil sonrisa, pero no se ve que tenga más miedo. Angel y Ace están aquí, el resto de los hombres se fueron. Angel asiente hacia mí, y yo le doy una breve sonrisa. Cuando Peter entra, Ava y Jenny lo miran fijamente con ojos muy abiertos. Sé lo que ven, él es hermoso.

¿Por qué está él aquí? pregunta Ava.

¡Pregúntale a él!
Cómo te atreves a venir aquí después de lo que le hiciste a Lali gruñe, señalando con el dedo a Peter.

Siéntate espeta Peter, y los ojos de Ava se abren.

¡No eres bienvenido aquí!

Ava, sólo escucha, ¿por favor? le digo, tomándola de la mano y tirando de ella hacia el sofá a mi lado.

Peter ve en todo el apartamento, y luego se vuelve hacia mí.

¿Has visto a tu padre?

Jenny y yo jadeamos y gemimos.

Así se hace Peter.

¿Qué?

¡Ella no lo sabe!

¿De qué estás hablando? grita Jenny.

Él está vivo Jen, es por eso que me raptaron.

¿Qué? grita ella.

Tú puedes explicar esa Peter rompo.

Me siento y escucho como Peter va otra vez, muy brevemente, sobre lo que pasó con mi padre. Los ojos de Jenny se ensanchan y me ve en busca de confirmación. Asiento, haciéndole saber que Peter está diciendo la verdad y ella pone su cabeza en sus manos.

Para responder a tu pregunta le digo, acariciándole el cabello rojo y grueso. No, no lo he visto.

Bueno, se escapó y no sólo nos tiene persiguiéndolo, sino que Manchez está tras él también. No estás a salvo. Nos quedaremos aquí hasta que esto se solucione. Me temo que venga tras de ti para poder sacar a tu padre de nuevo teniendo en cuenta que funcionó tan bien para nosotros.

¿Qué? Ava y yo gritamos al mismo tiempo.

No es negociable. Creo que tu padre se pondrá en contacto contigo, murmuró algo acerca de que tú tienes la información.
¡No tengo nada de él!

Mencionó que tu madre también, así que estoy seguro que se podría aparecer allí también.

¿Perdón? Mi madre está en una institución.

Peter suspira.

¿Acabarás de confiar en mí de una puta vez Lali?

¿Confiar en ti? grita Jenny. La raptaste, y ahora quieres que confiemos en ti. Llamaré a la policía.

Llamas a la policía y te mueres, simple gruñe Peter.

¿Me vas a matar? su respiración se corta.

No, no pondría una mano sobre ti; no soy yo quien debería estar preocupado. Si involucras a la policía, puedes darle a la vida un beso de adiós.

No nos puedes mantener prisioneras grita Ava, golpeando su mano sobre la mesa de centro.

No eres una maldita prisionera, sólo estaré aquí hasta que esto quede resuelto. Después, podrás volver a tus formas alegres y olvidarte de mí.

Ava asiente y se echa atrás. Me paro y camino hacia Peter.

¿Cuánto tiempo pasará hasta que esté solucionado?

Puede ser que su papá o Manchez hagan algún movimiento. Si se trata de Manchez lo sacaremos y terminaremos con esto. Si es tu padre, será más complicado porque hay que sacar a Manchez también.

¿Matarás a Manchez y a su pandilla?

Ese es el plan.

¿Estamos en peligro?

Por el momento creo que lo están pero con nosotros estarán más seguras. Ellos no las quieren muertas, quieren información así que no harán estallar la casa ni les dispararán en la calle. Más probablemente tratarán de secuestrarlas.

Qué bueno murmuro.

Peter toma mi cara.

Sé que no querías verme otra vez, pero no había mucho de donde elegir. Lo creas o no, te estoy protegiendo.

Si no me hubieras traído a este desastre primero, no tendrías que protegerme.

Él gruñe.

Habrías sido arrastrada a este lío, independientemente, una vez que se enteraran de que tu padre estaba detrás de esto, habrían venido por ti. Deberías estar agradecida de que yo te secuestré y no ellos.

Bien Peter, ¿debemos tener escoltas cuando salimos, o a trabajar?

Sí, Angel acompañará a Ava y Ace acompañará a Jenny.

Déjame adivinar, ¿tengo la suerte de tenerte a ti? ―Él me mira y suspiro, mirando alrededor―. No tenemos muchas habitaciones.

Ace y Angel pueden dormir en el salón. Jenny se puede ir con Ava y yo me iré contigo.

Resoplo.

En tu sueño.

Está pasando, será mejor que te acostumbres a él.

¿Por qué no podemos ir a tu casa?

Es demasiado arriesgado, si nos arrinconan ahí tenemos menos posibilidades de salir. Aquí es un lugar público, es menos probable un ataque.

Bueno, eso es reconfortante, estoy segura de que voy a tener sueños agradables.

Peter me mira.

Puedo irme y permitirles lidiar con él por su cuenta, si eso es lo que prefieren.

No seas ridículo. ¿Puedo hablar con mis chicas a solas, por favor?

Está bien. Angel, Ace, vayan a buscar nuestras cosas al maletero.

Llevo a Jenny y a Ava por el pasillo y a mi habitación. Cierro la puerta con llave y me vuelvo hacia ellas.

Chicas lo siento.

Ava se encoge de hombros, limpiándose las lágrimas.

Por cómo suena todo, esto habría ocurrido de todas formas.

No puedo creer que tu padre esté vivo susurra Jenny, sentada en la cama.

Me sorprendió también.

Y está tratando con delincuentes, lo que hace que sea mucho peor.

Sé eso cariño.

Todas nos sentamos en la cama y nos tomamos de las manos.

Mira, Peter puede parecer un tonto pero fue bueno conmigo, no es violento ni horrible. Sí, puede ser un malparido, pero no nos lastimará y Ace y Angel seguirán todas sus órdenes. La peor parte de eso es que vivirán con tres hombres, que se harán cargo de nosotros, ¿está bien?

Igual que se hizo cargo de ti susurra Ava.

Ava, ya sé que se ve mal pero tienes que confiar en ellos. No estaremos seguras en ningún otro lugar.

Ella asiente y todas nos quedamos sentadas en silencio por un largo rato, luego Jenny habla.

¿Peter secuestró a los Backstreet Boys o algo así?

Me río de su pregunta.

¿Por qué dices eso?

Ace y Angel son calientes como el infierno, y Peter sólo es la cereza del pastel.

Resoplo.

No sé, también me di cuenta de que todos eran guapos cuando los conocí.

¿Entonces Peter es su verdadero nombre?

No, es Juan Pedro, Peter es el nombre que usa para su club, Pedro, Eiden, Theo, Theo, Eddie y Rusty. Todos tienen apodos, sin embargo, así que no los escucharás llamarse por su nombre.

Oh… dice Jenny, asintiendo.

Theo, quien era Snake, está muerto.

Sí, bueno, al menos si estamos encerradas, será con hombres guapos.


Asiento y todas nos reímos en voz baja, sosteniéndonos una a la otra. Serán unas largas pocas semanas.


CONTINUARÁ...