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martes, 4 de noviembre de 2014

Capítulo 22

lali
Me llamó hermosa. Una sensación de calor se apodera de mí al escuchar esas palabras. Tal vez todo estará bien.

Tomé prestado el auto de mi papá para llevar a Peter al cementerio. Creo que él merece saberlo. Incluso si todo termina mal, por lo menos vamos a tener este lugar para llorar por nuestro bebé que nunca existió. No sé si todo estará bien entre nosotros, pero sé que esto ayudará a finalizar con toda esta situación. 

—¿Me trajiste a un cementerio? —pregunta cuando llegamos al pequeño estacionamiento.

—Sí. No te preocupes, es algo bueno. —Le dirijo una pequeña sonrisa. 

—Bueno, voy a confiar en ti —dice mientras sale del auto. Casi rompe mi corazón que no pueda tocarlo libremente como yo quisiera. Luce tan sensual en esos jeans de cintura baja  y una camiseta negra. Su cabello está peinado de esa forma descuidada, en la que todos los chicos se peinan. Nunca me ha gustado eso en nadie antes, pero Peter sabe como lucirlo.

—Dirige el camino —dice y me ruborizo al darme cuenta que lo estaba mirando fijamente.

Giro y me dirijo a las lápidas de mi madre y de mi bebé no nacido. Empiezo a sentirme realmente nerviosa de su reacción. ¿Y si piensa que es una completa locura?

Así que para ahorrar tiempo, me detengo frente a la tumba de mi madre. Nunca he traído a nadie más para verla. Supongo que siento que ella era sólo mía cuando estaba viva. La extraño tanto y los últimos cuatro meses han sido duros sin ella, aunque Sarah hizo un trabajo bastante bueno en llenar sus zapatos. 

—Esta es mi madre, Peter. Maria José Riera. —Me detengo y sonrío—. Mami, este es Peter Lanzani, el amor de mi vida. —Siento que mi cara arde de nuevo pero no me importa. Nunca he dicho palabras tan honestas en mi vida.

Él hace algo completamente inesperado. Rodea mi cintura con sus brazos empujándome hacia él. Apoya su cabeza en el hueco de mi cuello y mi hombro y acaricia mi cara. Me estremezo ante el extraño y familiar contacto. 

—¿Quién hizo esta tumba para ti, hermosa?

—Sarah. Me trajo aquí el otro día para verla. Sentí que también deberías verla. —Pongo mis brazos alrededor de los suyos y me inclino hacia él con todas mis fuerzas.

—Eso es un gesto muy bonito de su parte. Estoy feliz que lo hayas compartido conmigo. —Se detiene y siento que sonríe en voz baja detrás de mí—. Y por presentarme a tu mamá. Giro en sus brazos de tal forma que puedo ver su cara. 

—De nada. ¿Vamos a estar bien? —le pregunto con ojos esperanzados.

—Sí, bebé. Te amo con todo mi corazón y siento haber tardado tanto para decírtelo. Siento que si lo hubiese dicho antes que perdieras al bebé, no hubieses terminado conmigo. Supongo que no sentiste que me importabas lo suficiente. —Pone sus manos en mis hombros, frotando mi cuello con sus pulgares en un gesto calmante.

—No, podrías no habérmelo dicho nunca, pero sabía que me amabas. Está en la forma en la que me hablas. En la forma en la que me miras. Incluso en la forma en que me tocas. Todo ocurrió tan rápido con nosotros y luego tuve el aborto involuntario y creo que se convirtió en más de lo que podía soportar. El pensamiento de ser testigo de tu dolor así como el mío casi me mató. Sé que hice lo incorrecto. Si me toma el resto de mi vida te lo voy a recompensar. Te amo tanto, Peter, que duele. He estado sufriendo los últimos cuatro meses y no sólo por el bebé que perdí, sino también por ti. No creo que mi corazón haya latido hasta verte anoche en el bar. Tú eres mi todo y lamento no haberlo notado hasta que fue muy tarde. —Él seca las lágrimas de mi cara que yo ni siquiera sabía que estaban cayendo.
—Ves, dices cosas que me hacen sentir como el más grande idiota. No podría ver que también me amabas, incluso si existían señales en todas partes. Supongo que pensé que era demasiado bueno para ser verdad. Te habré culpado estos últimos meses, pero soy tan culpable como tú. Estabas en medio de una situación traumática y tenías todo el derecho de perder la razón. Debí haber esperado hasta que recobraras la razón y actuado como si no me hubieras dejado nunca. —Ahora yo seco algunas lágrimas de sus mejillas.

Miramos fijamente en los ojos del otro por un largo tiempo, sosteniendo el momento. Esta cosa hermosa que tenemos puede superar cualquier cosa. Ahora sé que puedo hacer frente a cualquier cosa y ser cualquier persona que quiera ser mientras que él esté a mi lado. Tal vez peleemos y tengamos problemas emocionales, pero ya no importa. Podemos superarlos juntos. Él es mi alma gemela y nunca volveré a dejarlo.


Mientras el sol empieza a descender, cerramos los ojos y nos besamos. Cuando nuestros labios se encuentran, mi cuerpo entero explota de amor. Es un beso tierno, sólo un encuentro de labios, pero parece casi mágico mientras el sol brilla en mi cara. Es casi como si el sol estuviera dando su bendición. 


¡Último cap! ¡El próximo ya es el epílogo!

lunes, 3 de noviembre de 2014

Epílogo

peter

Luce tan asombrosa en blanco. Demonios, luce increíble en cualquier cosa. Pienso que me gusta más sin nada. No puedo quitarle la mirada de encima mientras camina por el pasillo. Sus ojos nunca dejan los míos y casi me pierdo en la mirada miel como lo hago todo el tiempo. Dios, la amo tanto. Tengo que dejar ir su mirada mientras me pasa por al lado, mientras estoy sentado en el primer banco de la iglesia. Estoy sentado con la familia política, como Lali los llama. Agus, Cris y Mónica. Recuerdo lo molesta que estaba Lali cuando Mónica y Pato se casaron en el Ayuntamiento sin decírselo a nadie. No lo quiere admitir, pero estoy bastante seguro de que él es su favorito.

Toma su lugar al lado de la novia y sonríe con su sonrisa de ángel para mí. Me alegro de estar sentado, porque eso es suficiente para hacer temblar mis rodillas. 

La luz brilla de su anillo de compromiso. Es uno sencillo de un quilate en forma de corazón en una banda de plata. Lo compré para ella el día después del cementerio. Le dije que era mi promesa de nunca dejarla ir sin luchar de nuevo. Ella respondió que no volvería a dejarme otra vez. Lo más sorprendente de todo, fue que le creí. Todavía lo hago.

La marcha nupcial comienza a tocar y Pato y la señora Espósito vienen caminando por el pasillo. Su vestido es rosa pálido y cae al suelo. Se aferra a las piernas y el torso, pero de una manera modesta. Su pelo está hacia arriba con las flores rosas pálidas. El señor y la señora Espósito decidieron que habían estado felizmente casados durante los pasados diez años y necesitaban una celebración. Candela propuso una renovación de votos. Ambos saltaron a la idea. 

Ellos tenían a los seis chicos de pie en la parte delantera con ellos. Gastón luce feliz hoy como lo ha hecho durante meses, aunque no voy a decirte por qué, porque eso es una historia para otro momento. Vico también luce feliz y él consiguió su propia hermosa razón. Finalmente me perdonó por haberle mentido durante meses. Le dije que se perdiera. Él no tomó eso tan bien y ambos lucimos bastante mal después de ese incidente. Hablamos, pero nunca seremos amigos como solíamos serlo. 

Siento un toque en la parte trasera de mi cabeza. Me giro ligeramente para darle una severa mirada a Bautista. Está creciendo tan rápido para mí. Él va a la universidad el próximo año. Dice que quiere ir más lejos de nuestra casa. Esto incluye ahora a Lali. Él dice que el DPA se está haciendo demasiado difícil para él. Voy a extrañar la mierda de él, pero tengo que dejar que haga lo que quiere. No retener al chico.

Después del encantador servicio, encuentro a mi hermosa en la recepción. La pista de baile está abierta y la arrastro fuera. Ella se ríe mientras la giro alrededor de la habitación y la bajo unas cuantas veces. No creo que pudiera ser tan feliz como lo soy ahora. Esta cosa hermosa en mis brazos es la única razón por la que alguna vez necesité ser feliz. Ella es el corazón de mi corazón y la compañera de mi alma.

—Te amo —susurra en mi oído. Me dan escalofríos en toda mi piel y rápidamente busco un lugar donde podamos escondernos por un rato. 

La iglesia donde estamos cuenta con aulas en alguna parte y sólo tengo que encontrarlas. La tomo por la mano y la jalo a lo largo de los pasillos de la iglesia antes de encontrar una habitación lo suficientemente lejos. Abro la puerta y tiro de ella cerrando atrás el resto del mundo. 


—Te amo, hermosa —digo mientras empiezo a desnudar su hermoso cuerpo.

FIN
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¡Hola! Bueno, aquí va el último capítulo de la novela! Espero que os haya gustado y que la hayáis disfrutado. Voy a subir las novelas para descargar cuando tenga tiempo, probablemente subiré las adaptaciones antes que la que escribí yo, ya que esa me tomará más tiempo porque tengo que juntar todos los caps. En cuanto haya subido alguna nove para descargar lo publicaré :). Y como ya dije, la próxima nove que voy a subir va a ser una adaptación también, una trilogia que es de las que más me ha gustado y espero que os guste a vosotros también. Probablemente suba mañana la sinopsis y al otro el primer cap. Gracias por leer y firmar!


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domingo, 2 de noviembre de 2014

Capítulo 21

Lali

Logro llegar al final de su estacionamiento y saco mi móvil. Llamo a la única persona que vendría a recogerme. Mi hermano Pato. Contesta después del tercer tono y dice que estará aquí. No tengo que darle direcciones, así que supongo que Gastón lo ha invitado aquí antes.

Llega en diez minutos y me encuentra sollozando en el suelo en posición fetal. No puedo controlarlos. Él ya no me quiere. ¿Cómo pude haber destruido la relación más importante en mi vida? No parece que pudiera ser del todo posible. Supongo que eso es lo que recibes cuando actúas como una inmadura, egoísta zorra. 

—¿Qué diablos? ¿Él te ha dejado aquí afuera como si nada? —grita Pato mientras sale del coche.

—No, yo he estado observando. —La voz de Gastón viene del costado del coche—. Peter vino a mi cuarto y me dijo que ella se iba y él no podía ir tras ella y me preguntó si yo podría. Así que imagínate mi sorpresa, no tuve que ir muy lejos. Ella estaba al teléfono contigo cuando salí. 

—¿Qué diablos significa que él no podía ir tras ella? No declaras tu amor a una persona frente a toda su familia y luego la abandonas —jadea Pato.

—Bueno, al chico que la dejó aquí afuera también se le dijo que se alejara de Lali por Lali después de declarase enamorado de Lali. —Gastón se apoya en el coche jugueteando con su cierre.

—Sí, supongo que es sencillo culparlo a él como el chico malo, cuando tu hermana menor, quien pensabas que era un ángel, es realmente la chica mala. —Pato se agacha y me recoge. Coloco mis brazos alrededor de su cuello y recuesto mi cabeza en su pecho.

—Asegúrate de que se mantenga alejada de él. He tenido que limpiar su desastre antes y no me siento feliz acerca de hacerlo de nuevo —afirma Gastón mientras se dirige a la casa. 

Pato me lleva al coche y me coloca en el asiento delantero. Estamos callados durante todo el camino a su casa. No creo que me diga nada en absoluto. Tan sólo otro hermano para darme un hombro frío. No los culpo de ninguna forma por ponerse del lado de Peter, porque lo merezco totalmente. No sé por qué pensé que me perdonaría. No rompes el corazón de un chico roto y piensas que todo estará bien. En mi momento de dolor abrumador, hice algo completamente egoísta a alguien que me necesitaba tanto como yo a él. Supongo que no lo vi de esa forma, pero debí hacerlo. Debería haber pensado también en él. Dios, soy una completa zorra.

Pato sale del coche y me dirige a la casa. Confundida, miro en el asiento trasero y veo la silla de Malena vacía. Salgo y corro tras él.

—¿Dónde está Malena? —pregunto.

—Bueno, mientras tú estabas comatosa conseguí otra novia. Ella tiene un pequeño niño de la edad de Malena y ellos se mudaron hace un mes. Así que no te sientas muy mal por llamarme para recogerte. —Me  dirige una mirada mordaz y me introduce en la casa. Quita una manta del ropero de lino y me la entrega. Supongo que tengo que dormir en el sofá.

*****

Me despierto, después de dar vueltas durante horas, con el olor del café y risas de bebés. Me levanto tan rápido como puedo, porque tengo que conocer a esta nueva novia de Pato. Corro rápidamente al baño y me arreglo lo mejor que puedo. Me gustaría tener ropa para cambiarme, porque estoy bastante segura que todavía huelo a sexo. Mi estómago se retuerce pensando en anoche con Peter y siento lágrimas formándose en mis ojos.

—¿Sabes qué? No, ya no voy a llorar por eso. Lo que está hecho, está hecho. No sirve sentirte mal por ti misma acerca de algo que no puedes arreglar —me digo a mí misma.
Termino y camino hacia la cocina donde hay dos sillas altas, una con una pequeña niña rubia, mi sobrina Malena, y un pequeño niño de pelo marrón. Lucen de la misma edad e incluso comparten características similares. Entonces veo a la morena de piernas largas de pie junto al fregadero de la cocina. Malena gime con entusiasmo:

—Tía La. —Le sonrío y camino hacia ella para recogerla.

—Buenos días, Lali. Es bueno conocerte finalmente. Pato habla sobre ti todo el tiempo —dice la morena.

Cuando me encuentro con ella cara a cara, me doy cuenta que la conozco.

—Tú eres la hermana de Ornella, ¿verdad? —pregunto con una ceja arqueada.

—Sí, soy su hermana menor. Mónica. —Me sonríe cortésmente.

—¿Y ahora sales con mi hermano? —Sé que puede parecer obvio, pero todavía estoy confundida sobre cómo estos dos salían. 

—Sí, bueno, más que salir,  Eric y yo vivimos aquí ahora —dice señalando a su diminuto hijo.

Pato entra en la habitación y se prepara un poco de café y me dice:

—Lali, ¿estás lista para ir a casa? Mónica y yo tenemos planes con los chicos para más tarde.

Asiento y él me señala la puerta de su coche. No lleva mucho tiempo y nosotros estamos camino a la casa de mis padres.

—Así que, ¿estás saliendo con la hermana de tu ex-esposa? —le pregunto.

—Bueno, ya que mi ex-esposa se fugó con el ex-esposo de Mónica, no veo ningún problema con ello. Es agradable y trata a los niños mucho mejor de lo que alguna vez Ornella lo hizo. No está toda absorta en sí misma y realmente me escucha cuando hablo. De verdad me gusta ella, así que no me fastidies con eso.

—Bueno, por lo menos tú estás en el mismo bote. Ella parece agradable. La primera vez que conocí a Ornella, dijo que yo lucía como una rata de la calle. Así que esta es una mejora.

—¿Hizo eso? Diablos, ojalá hubiese sabido eso. No me habría casado con ella. No era así hasta que nos casamos. Me desenamoré de ella rápido.

—Me gustaría poder desenamorarme de Peter así de rápido.

—No, no lo haces, Lali. Necesitas demostrarle cuanto lo amas. Ornella no era nada para luchar por ella, pero Peter lo es. Relaciones como la tuya no aparecen muy a menudo. Necesitas demostrarle que realmente lo amas y que no cometerás el mismo error dos veces.

—¿Cómo se supone que haga eso? —Eso suena imposible para mí. Él ni siquiera quiere verme de nuevo.

—No puedo decirte eso. Tienes que descubrirlo por ti misma, bebita. De ninguna forma será sencillo, pero tú puedes hacerlo.

—Ya ni siquiera me ama —digo en voz baja.

—¿Él te ha dicho eso?

—No, no me ha dicho eso. Pero, ¿por qué no me quiere de vuelta?

—Hmm, no lo sé, tal vez porque rompiste su corazón y eso lo asusta. A los chicos les gusta tener la certeza que ninguna mujer, además de su madre, tiene esa clase de control. A Peter le gusta su control de todos modos, pero, ¿tú tomaste el control de sus sentimientos? Esa clase de poder sobre él lo asusta de verdad.

—Supongo que tiene sentido de alguna manera. Podría estar asustado de que lo lastimara de nuevo, pero estoy más asustada de que nunca más me aceptará de vuelta.
—No debes estar asustada. No estoy diciendo que debes alabarle, pero convéncelo de que quieres estar con él por un trayecto largo, bueno, si lo quieres de todos modos.

—Ah, lo quiero. No hay duda de ello. —Sonrío mientras que un plan se forma en mi cabeza.

peter

He estado acostado en mi cama todo el día. Anoche tampoco dormí mucho. Cuando en realidad tendría que dormir, tendría una pesadilla y me despertaría y la buscaría. No pensé que la extrañaría de esta forma por tanto tiempo. Es como un dolor constante en mi corazón que sólo ella puede sanar. ¿Por qué la dejé ir anoche? Tal vez debería dejarla volver, aunque estoy aterrorizado que me dejara otra vez. Era como ver partir a mi madre de nuevo. Maldita sea, eso dolía. Pero este dolor que tengo es casi demasiado para soportarlo. 

Han pasado horas desde que alguien se atrevió a siquiera pasar por mi cuarto. La primera vez que ella me dejó, rompí un montón de basura y golpeé a Gastón unas cuantas veces. Supongo que ellos temen que vuelva a explotar. Pienso que esta vez se llevó mi alma con ella. Esta vez no me siento enojado, tan sólo me siento perdido y solo. 

—Hola. —Me estremezco cuando veo a Gastón en la puerta. No tenía idea que él siquiera estaba ahí.
—Hola —murmuro en respuesta.

Entra y se sienta al final de mi cama. Agradezco a Dios todos los días que tengo a este chico como amigo. A él no le importa lo que hago y toma mi basura. Honestamente, él es mucho mejor que su gemelo. Ni siquiera siento la necesidad de ocultar mis sentimientos de él o cuidar lo que digo. Supongo que ese es un verdadero amigo. Alguien que tiene tanta basura como tú en su vida, pero aún se toma el tiempo para asegurarse de que todavía estés vivo.

—Así que, ¿qué sucedió antes que de fuera afuera con ella? —Se acuesta horizontalmente, de modo que estamos acostados en direcciones opuestas—. Por cierto, lamento haberme emborrachado de esa forma y luego dejar que ella te llevara a casa. Debería haber pedido a Euge que nos llevara. Lali podría habernos seguido.

—Está bien, hombre. No habría sido capaz de tomar decisiones razonables en el estado en el que estabas. —Me detengo, girando para mirar al techo—. La  follé en el coche de mi hermano. ¿Cómo pude hacer eso? He pasado meses tratando de olvidarla y en el segundo en el que ella parpadea esos ojos hipnotizantes hacia mí, soy masilla en sus manos.

—Sí, ahora de verdad me odio a mí mismo. Debí haber llamado a Pato para que viniera a recogernos. Anoche también cometí algunos errores con Euge. Cosas que no puedo regresar y cambiar. No sé si seré capaz de elegir entre la chica que amo o mi hermano gemelo.

—No deberías tener que elegir. Debería dejar de verla cuando están enamorados el uno del otro. Cualquier idiota puede ver que Euge no ama a Vico. Diablos, toda su piel se ruboriza cuanto entras en la habitación.

—Si tan sólo pudiese lograr que ella lo diga en voz alta. La vida sería mucho más sencilla, en ese departamento, de todos modos. Ella no quiere lastimar a ninguno de nosotros. Esto hace que la ame más. Dios, soy un marica.

Rio en voz baja.

—Bueno, tal vez un poco. Yo soy el que ha estado deprimido por cuatro meses. Por una chica a la que nunca he dicho como me sentía. —Entonces es cuando recuerdo algo que ella dijo anoche—. Ella dijo que me amaba.

—¿Quién, Lali? ¿Te dijo eso anoche? —Se sienta y levanta su ceja luciendo confundido.

—Sí, estábamos discutiendo y ella lo dijo. Supongo que ni siquiera lo había notado hasta ahora. Dios, soy un idiota. —Me siento por completo poniendo mis piernas fuera de la cama—. Eso podría ser una idea estúpida, pero, ¿qué tal si ella hizo lo que hizo porque no sabía que la amaba?
—Bueno, eso podría ser posible. Lali no es la mejor cuando se trata de ver los sentimientos de las personas. —Ríe entre dientes—. Ella ni siquiera piensa que mi madre la ama. La vida en mi casa realmente apestaba hasta que ella llegó. No sé que estaba ocurriendo con mis padres, pero en el segundo en que entró en nuestras vidas, todo mejoró. Ella no tenía ni idea.

—Sí, es bastante despistada, pero realmente no creo que haya sido tan despistada. Tal vez podemos hacer que funcione. —Me froto la cara y camino por mi habitación—. No sé porque la dejé ir esta vez. Eso es por lo que estuve esperando todo este tiempo, en el fondo. Cuando enfrenté la posibilidad de que ella me lastimaría de nuevo, hice lo mismo que ella hizo. Huir.

Gastón abre su boca, pero es interrumpido por Bautista, quien entra volando a mi habitación jadeando y resoplando después de correr escaleras arriba.

—¡Nunca… adivinarás… quién… está… aquí!

—Lali —digo esperando estar en lo correcto.

Él asiente, decepcionado de que haya arruinado su sorpresa. Miro a Gastón, quien asiente y bajo las escaleras para detenerme al verla en la puerta. Su cabello salvaje rizado está suelto de la forma que me gusta. Lleva su camiseta de marca blanca sin mangas y unos ajustados y sensuales jeans. Nunca la he visto en nada a parte de botas y zapatos de tenis, así que las chancletas trajeron una sonrisa a mi rostro.

—¿Vendrías conmigo a algún lugar? —muerde su labio y me mira con ojos suplicantes. Iría a cualquier lugar o haría cualquier cosa para escucharla decirme que me amaba de nuevo.



—Sí, hermosa, iré contigo. —Ella luce asombrada porque dije su antiguo sobrenombre. Diablos, no debería haberme rendido tan tempranamente, ya la he perdonado.



CONTINUARÁ... 


Sorry, aquí tenéis el cap 21. Siento haber subido el 22 antes, no pensaba subir más hoy pero los estaba programando para dejarlos para el resto de la semana porque no creo que pueda subir y no se ha programado bien. Pero ya que he subido el 22 sin querer os dejo este y supongo que mañana o el martes subiré el epilogo y el próximo día la sinopsis de la prox nove. Gracias por leer y besos!

Capítulo 20

lali
Voy a matar a mi hermano. ¿Cuál hermano preguntas? Gastón Espósito. Euge y yo estamos en nuestro  camino a un bar local en el que Gastón y Peter están en una mierda de borrachera. Sé esto sólo porque Gastón llamó a Euge hace unos treinta minutos. Al parecer, le estaba vertiendo su corazón y le tomó toda la conversación telefónica hacerle derramar donde están. Nuestro plan es entrar y salir. Sí vamos a ver eso.

Hemos tomado prestado el coche de Vico desde que tengo el mío destrozado. Lo tuve por la graduación y no duró mucho después de eso. Aparcamos en la acera justo delante del bar. Caminando a través de la puerta, arrugo la nariz ante el olor a sudor y alcohol. Se ve como cualquier otro bar con sus stands a los costados y una  pista de baile en el centro. El bar se encuentra al lado opuesto de la pista de baile y tiene unos lindos taburetes
de cuero.

Escaneo el lugar por la familiar peluda cabeza rubia de mi hermano y el corte rapado de Peter. Me toma un minuto para darme cuenta de que miraba por encima de ellos. Peter está frente a la puerta principal y no lo reconocí porque le ha crecido el cabello hasta la barbilla. La cabellera castañpa es recta y ordenada y mi corazón late más rápido en el conocimiento de que está más sexy que nunca.

—Ahí están. —Señalo hacia ellos para que Euge los vea. Ella asiente y nos dirigimos de nuevo. Siento el nerviosismo a medida que nos acercamos. No sé cómo va a reaccionar al verme. Cuando finalmente llegamos allí y mira hacia arriba, todo el color se drena de su cara. Tenía miedo de eso.

—¿Quue diabblos, La? —Mi hermano borracho me insulta. Los ojos de Gastón se nublaron de intoxicación y
parece que va a tratar de levantarse cuando se da cuenta de que Euge está conmigo—. Euge, bebé, lo logrr-aste.

—Sí Gas, lo logre. Ambos sonaban realmente idos en el teléfono, así que llegamos a llevarlos a casa para que no se hieran a ustedes mismos —dice con dulzura.

—De acuerdo. —Él responde intentando alcanzar su mano. Por supuesto, falla y casi se cae de la cabina, pero Euge lo atrapa.

—Guau allí, muchachote. ¿Puedes caminar hasta el coche? Te traeré de vuelta a casa de Peter y Lali llevará la camioneta de Peter hasta allí. —Le da una palmadita en la espalda.

—Él no teen-drá essa camioneta nuunca más. —Él la mira borracho y yo lucho contra una carcajada.

—Está bien, los dejaremos averiguarlo, ¿está bien? Vamos a llegar a casa. —Se frota la parte superior de su
cabeza y él la acaricia como un gato.

Después de ayudarlo a ponerlo en sus pies, los veo tambalearse hacia la puerta. Cuando no puedo ni verlos, me dirijo de nuevo a Peter. Está haciendo cualquier cosa menos mirarme. Sé que la he jodido a lo grande, pero haría cualquier cosa para borrar el dolor escrito en su rostro.

—Vamos, Peter, vamos a llevarte a casa —digo tratando de mirarlo a los ojos—. No tienes que ser de esta manera.

Una mirada de pura ira se apoderó de su rostro.

—En realidad, Lali, tengo que ser así. No me importa lo que tengas que decirme. No sé lo que crees que vas a lograr por venir aquí y ayudar. Malditamente no me interesa.

Bueno, ciertamente no está tan borracho como Gastón.

—No sé lo que estás pensando, pero sólo estoy aquí para llevarte a casa. Gastón llamó a Euge vertiendo su corazón mientras estaba una mierda borracho. Ella dijo que estabas aquí también y que tendría que conducir la camioneta a casa.

Tuve un escalofrío que recorrió el centro de mi espina dorsal cuando vi nada menos que esa perra de Maria salir del baño de chicas. Eso habría estado bien y todo, pero cuando caminó hacia la mesa de Peter y se sentó junto a él, todo lo que podía ver era rojo. Tuve aún más furia cuando él parecía estar esperándola. Estoy totalmente rota.

—¿Qué demonios, Peter, había que bajar de grado? Puedes hacer algo mucho mejor que esta puta barata.

—¿Perdón? ¿Quién eres tú? —dice ella y realmente parece que no sabe quién soy. Genial, esto debe ser  divertido.

—Soy Lali Espósito. ¿Te suena? Soy la razón por la que te tuviste que someter a cirugía plástica para reparar tu nariz ya falsa. —Me siento como si tuviera vapor saliendo de mis orejas.

Ella escupe tratando de pensar en una de regreso. Se vuelve a Peter.

—Pensé que habías dicho que te dejó.

—Ella si me dejó, Maria. Gastón llamó a Euge, que es compañera de habitación con Lali —le dice, pero ella no parece entenderlo. ¿Mucho aire en la cabeza?

—Bueno, entonces, ¿por qué sigues aquí? ¿No ves que no eres querida? —Ella se acurruca junto a él y me siento mal. Ella toca lo que debería ser mío, lo dejé ir porque no podía manejar mis propios problemas.

—Sí veo que no me quiere. Me largaré de tu cabello. —Se necesita toda la fuerza de voluntad que hay en mí para decir esas palabras. He actuado de forma inmadura con Peter y lo he jodido a lo grande, por lo que es inútil tratar de arreglar algo que no puedo.

Me vuelvo antes de que esa perra loca tenga algo que decir a eso. Salgo por la puerta con la esperanza de que puedo lograr llegar muy lejos antes de que las lágrimas empiecen a caer. Ahí es cuando me doy cuenta de que no tengo un aventón a casa y los dormitorios están a diez kilómetros de distancia. Sí, voy a decir ahora mismo
que el karma es una perra.

—Espera, Lali. —Le oigo decir a mis espaldas. Muy tarde, esas lágrimas estúpidas empezaron a llegar—. Deja que te lleve a casa. O puedes conducir porque he bebido unas cuantas.

Asiento sin darme incluso la vuelta. Camina y me pasa n el estacionamiento al lado del bar. Lo sigo al Audi de su hermano pequeño. ¿Qué clase de monstruo enfermo soy que le hice renunciar a Betty? Le encantaba esa camioneta tanto como su hermano.


Se sube en el lado del pasajero después de desbloquearlo. Camino hacia el lado del conductor y pauso tratando de tener mis lágrimas bajo control. Es inútil. Él se inclina y hace sonar la bocina y me asusta casi hasta la muerte. Me meto en el auto y lo miro. Está mirando por la ventana evitando mirarme de nuevo. No puedo controlar mis lágrimas ya mientras pongo mi frente sobre el volante y sollozo.

Peter
No puedo soportar esta mierda. No pude soportarla antes, cuando la amaba. Ahora la amo y la odio. Sé que ella no está haciendo esto para conseguir una reacción de mí. Lali nunca llegó a extremos dramáticos para conseguir lo que quiere.

—Oye, detén eso. Éstas haciendo doler mi corazón.

—No puedo... ellas nunca paran... sólo lloro así todo el tiempo... —solloza en sus manos. Su respiración comienza a ser errática, así que hago lo único que se me ocurre.

Pongo mis manos sobre sus hombros para traerla hacia mí.

—Lali, bebé, tienes que respirar. Por favor, no te desmayes aquí —le ruego—. Basta con mirarme a los ojos y respirar conmigo. —Aspiro a través de mi nariz y exhalo por la boca. Poco a poco empieza a imitarme y su respiración vuelve a ser normal. Entonces ella hace lo que yo no puedo resistir. Sus pequeños dientes blancos perfectos muerden el labio inferior.

Me muevo con rapidez antes de volver a mis sentidos. Sólo una noche más, me digo. Eso es todo lo que voy a tener antes de que ella salga de mi vida para siempre. Cuando nuestros labios se encuentran, siento que he vuelto a casa. Cuando nuestras lenguas se tocan, los últimos cuatro meses no importan, ni siquiera pasaron. Cuando pasa los dedos por mi cabello, está bien volver a respirar. Y cuando ella se sube encima de la consola y
en mi regazo, ya no la odio en absoluto.

Ella tiene sus brazos enjaulados alrededor de mi cabeza chupándome entre ella y me encanta cada segundo de esto. No debería estar haciendo esto con ella. Sólo va a romper mi corazón otra vez, pero no puedo parar. Paso los dedos por el final de su camisa moviéndome hacia arriba, dentro para sentir su piel cremosa. Es mejor de lo que recuerdo.

Como siempre con Lali, ella no puede tomarse su tiempo con lo que sea. Aunque en este momento y al no haberla tocado en cuatro meses, estoy en su tren de alta velocidad. Mi camisa va por encima de mi cabeza y estoy a punto de perderla cuando ella empieza a correr sus manos arriba y abajo de mi piel desnuda. Quiero tocar su piel desnuda sobre mi piel desnuda, así que me encuentro quitándole la camiseta y la arrojo en el asiento trasero. Voy por su sujetador negro de encaje, que va y se une con la camisa en la parte posterior.

Cuando veo sus perfectos pequeños pezones rosados, creo que mis ojos se cruzan. Entonces me encuentro inclinándome hacia adelante a chuparlos en mi boca y lamiendo el infierno fuera de ella. Ella tiene sus brazos enjaulados alrededor de mi cabeza de nuevo, con la espalda arqueada y la cabeza echada hacia atrás. La piel de su espalda se siente tan suave cuando la abrazo hacia mí, succionándola. Ella gime, frotando su calor en mi ingle y sé que esto va a ser muy rápido. Casi antes de que comience, dejo ir su pezón con un chasquido audible y busco los ojos verde chispeante.

—¿Estás mojada, bebé? —pregunto sin aliento

En respuesta, cierra los ojos y asiente. Mis manos llegan bajo su falda para tirar de sus bragas negras cortas de chico y tenemos que maniobrar alrededor, hasta que esta fuera dejándola en tan sólo su falda. Veo su sexo en la luz de la lámpara desde el exterior y mi pene late dolorosamente. Hago estallar el botón superior y tiro de la cremallera y luego ella se hace cargo de tomar mi miembro fuera de mi ropa interior. Inclina su cabeza hacia abajo a la mía y pone sus labios en los míos, y entonces nos devoramos como lo que solía ser.

Sus suaves manos haciendo un puño alrededor de mi dureza y tiran hacia arriba y hacia abajo volviéndome loco. Rompo el beso y tiro de un condón de mi cartera que está en el tablero de instrumentos. Rasgo el paquete de aluminio y enrollo la cosa por mi pene. Levanto la vista y miro fijamente a sus ojos, deseando decirle que no y salir a hacer algo más que tener sexo conmigo en el coche de mi hermano. Ella no hace caso y en poco tiempo está deslizando su humedad sobre mi longitud, haciéndome salvaje. Sigo sus caderas con las manos y la sostengo mientras todavía la empalo lento en mí. Los dos dejamos escapar un gemido cuando estoy en ella hasta el final. Es tan apretada y encaja como un guante.

Ni siquiera ha empezado a dar vueltas en mi cabeza el hecho de que estoy dentro de ella y ya empieza a mover sus caderas en un movimiento circular. Eso se siente tan increíblemente bien. Llevo mis manos por sus costados, más allá de sus pechos, hasta los hombros en su pelo y llevo la frente para que descanse en la mía. Nos miramos a los ojos mientras me monta. La lentitud que está usando está volviéndome loco, así que pongo mis manos en sus caderas atrás y empiezo a moverla de arriba abajo más rápido. Mi pulgar se mueve hacia abajo para frotar en la protuberancia hinchada y ella gime bajo y profundo. Ni una sola vez aparta la mirada de mis ojos.

La veo cuando está a punto de llegar. El fuego en sus ojos brillantes y su boca forma una perfecta O. Sus movimientos se vuelven bruscos y deja escapar un grito mientras su canal ordeña mi polla por todo su valor. Libro su cuerpo al mío mientras me corro, gimiendo. Ni una sola vez sus ojos dejan los míos.

***

Después del alucinante sexo, nos ponemos la ropa de nuevo de la forma en que se supone que es y ella conduce a mi casa. No hemos dicho nada entre nosotros. No sé ni qué decir. Me está comiendo lo que acabamos de hacer. Eso tiene que ser la cosa más estúpida que he hecho en toda mi vida. Tú no tienes relaciones sexuales con tu ex-novia mientras todavía estás enamorado de ella. Ella pensará que está bien volver a mi vida. Bueno, tengo noticias para ella. Hemos terminado y vamos a seguir así. Ella rasgó mi corazón aún latiendo fuera de mi pecho y lo pisoteó. No se puede dejar a una conexión como la nuestra ir como ella lo hizo. No voy a perdonarla por algo por lo que ni siquiera perdono a mi padre.

A medida que nos acercamos a mi casa, mis manos comienzan a sudar y realmente hay un nerviosismo en mi estómago como si hubiera tragado mariposas. ¿Cómo le dices a alguien que no quieres ser demasiado cruel, pero que se pierda? Sí, esta va a ser una de mis conversaciones favoritas de todas. Se detiene en el camino de entrada y apaga el motor.

No decimos nada y después de un tiempo, ella sólo sale y se dirige a mi casa. Bueno, eso no fue tan bien. Rápidamente me bajo del auto y corro tras ella sólo para descubrir que agarró una manta de la parte posterior del armario de la ropa y se acurrucó en el sofá para dormir.

—¿Qué estás haciendo? —pregunto por razones que no tengo ni idea.

—Me voy a dormir, ¿qué te parece que estoy haciendo? —responde sin ni siquiera abrir los ojos.

—No vas a dormir en el sofá, Lali. Puede que no estemos juntos, pero no soy un completo idiota. No te dejaré dormir ahí, así que ve a mi habitación y estréllate en mi cama. —Espero que se levante y salga, pero ni siquiera se inmuta—. Lali, quiero decir que vayas a dormir a mi cama. Voy a dormir en el sofá. Diablos, es lo menos que puedo hacer ya que me trajiste a casa.

—No voy a dormir en tu cama, Peter —lo dice con severidad, como una madre o algo así.

Empiezo a estar realmente cabreado aquí.

—¿Por qué mierda no? —Casi grito.

—¡Maldición, porque huele a ti, idiota! —me grita y espero que no despierte a Gas o Bauti.

—¿Qué tiene eso que ver con nada? —Me siento en el sofá porque estoy tan cansado de estar de pie.

—¿Qué tiene eso que ver con nada? ¿Eres idiota? ¿En serio? Joder, te amo y tú no me quieres amar nunca más. ¿Cómo se supone que voy a dormir en algún lugar que huele a ti y tener todos esos recuerdos? Me duele sólo estar en tu casa. Me siento como si alguien me estuviera apuñalando en el intestino sentada aquí contigo. —No me mira mientras dice esto, pero siento el dolor saliendo de ella en oleadas. Coincide con el mío.

—Sabes que este sofá tiene muchos recuerdos. Quería quemarlo, pero a Bauti no le gustaba la idea. —Me recuesto a descansar sobre el respaldo del sofá. Siento que podríamos sacar algunas cosas de nuestro pecho y quiero estar cómodo.

—Sí, bueno, no huele como tú, así que es más fácil estar aquí que ahí arriba —afirma señalando con el dedo hacia arriba por las escaleras a mi habitación.

—¿Por qué lo hiciste entonces? No hacía falta que me dejaras, habría estado allí para ti. Podríamos habernos ahorrado cuatro meses de dolor. Podrías tenerlo de todos modos. —Miro fijamente la parte posterior de su cabeza y se va a dar la vuelta y hablar conmigo. Dime por qué ella me hizo esto. Ella empieza a juguetear con sus dedos en su regazo.

—Fue demasiado para mí. Sé que no fue tu culpa, pero todavía el dolor de lo que perdí y luego tener que verte herido también. Era abrumador. Era inmadura y no podía soportar el dolor que tenía que llevar. Así que te dejé ir pensando que sería fácil, pero no lo fue. Creo que sólo lo empeoraba todo.

—Siento que pensaras que tenías que llevar esa carga toda por tu cuenta. Para alguien que tiene tantos miembros de la familia como tú, no veo por qué tienes que hacerlo todo sola. Me gustaría haber estado allí para ti, Lali. De hecho, siempre estoy aquí para ti, para siempre y por siempre. —Suspiro frotando mi mano por mi cara—. Tú no eres la única que estaba herida, lo sabes. Creo que lo que hiciste fue egoísta. Somos los únicos que pasamos por ello. Y me dejaste ir a través de ello por mi cuenta. Diablos, te dejas ir por esto sola. Tienes razón en el hecho de que lo hiciste peor de lo que tenía que ser.

—Lo sé y lo siento. Lo siento mucho por todo. No te merecías lo que te he hecho pasar. Eso es lo que hago cuando entro en pánico. Corro y empujo a la gente lejos. Sé que lo que teníamos era especial y quiero que vuelva a ese lugar. Quiero que seamos felices otra vez.

Siento que mi ira hierve la sangre en mis venas.

—¿Así que crees que puedes ir andando de vuelta a mi vida y todo volverá a la normalidad? ¿Quién es el estúpido ahora? No puedo estar de nuevo contigo, Lali. Simplemente no puedo. Tú dejándome fue lo peor que he tenido que pasar y no voy a hacerlo de nuevo.

Lágrimas silenciosas empiezan a caer por sus ojos y quiero abrazarla, y se necesita de toda mi fuerza de voluntad para no correr con ella.

—¿Así que está bien follarme en el coche de tu hermano en público, pero no está bien estar conmigo? Qué manera para hacerme sentir como una puta.

Me estremezco.

—Eso no es de lo que se trata y lo sabes. Tenemos una conexión fuerte y las cosas suceden. Tú no eres una puta ni nunca vas a ser una puta.


—Sí, entiendo lo que estás diciendo. Me voy a ir ahora —dice y la veo salir por la puerta principal. Quiero levantarme de este sofá y correr tras ella, diciéndole que todo va a estar bien. No lo hago, sólo lloro.


CONTINUARÁ...