miércoles, 15 de octubre de 2014

Capítulo 1

Lali


—Mamá quiere que vengas a cenar mañana por la noche. —La voz de mi hermana Ana viene desde mi teléfono celular.

Suspiro. 

—¿Tengo que hacerlo? Por favor, no me obligues a hacerlo. No puedo soportar la tensión, ¿por qué crees que vivo en el campus? —Esto es lo último que necesito en mi vida ahora mismo. Pude haber obtenido una beca para la universidad, pero no me dejaban ir muy lejos, sólo a una hora por la carretera.

—Sí La, tienes que venir. Cris y yo vamos a decirles que estoy embarazada, así que realmente quiero que estés allí. —Ella ha estado casada con Cris hace como seis meses y ya estaba embarazada. Mi hermana perfecta está obteniendo su perfecta vida. —Está bien Voy a estar allí, pero no me pasaré la noche allí. Conduciré de vuelta aquí y dormiré lejos del drama. —Cedo sólo porque amo a mi hermana y nunca me ha visto de la forma en que mi madrastra lo hace.

Ninguno de mis hermanos y hermanas lo hacen.

Me chilla al oído y me estremezco  

—¡Esto es genial! ¡Estoy tan emocionada, no te he visto desde que empezaste la escuela! 
—Caray, estoy malditamente sorda ahora gracias a ti. Son sólo un par de horas, si duro tanto tiempo —me quejo.

—Lo harás por mí por lo menos. Bueno, ¡me tengo que ir, cariño! Nos vemos mañana y te amo. 

—Te amo también, Ana. —Cuelgo el teléfono y dejo que mi cabeza caiga sobre mi almohada.

Las cosas con mi familia no son normales en absoluto. Somos la definición de disfuncional. Y por desgracia es mi culpa. Bueno, tal vez la culpa es más de mi padre, ah, y mi madre. Verás, soy la hija de una amante y fue todo un escándalo en mi ciudad natal de Arkansas. Resulta que mi papá es el dueño de la mayor parte del lugar y fue el alcalde de la época. Maldición, él todavía es el alcalde, es que se ha quedado sin oposición durante años.

Lo curioso de esto es que el pueblo nos echó la culpa a mi mamá y a mí. ¿Puedes imaginar la gente tratándote como a una plaga y prohibiendo que sus hijos jueguen contigo sólo porque eres una niña? Es una mierda. Mi madre pensaba que ella era increíble. Mantuvo la cabeza en alto y siguió con su vida. Dios, la echo de menos. Murió de cáncer cuando yo tenía diez años.

Ahí fue cuando tuve que ir a vivir con los Espósito. Carlos es mi papá, Sarah es mi madrastra, Candela es mi hermana mayor, después sigue mi hermano Patricio, además de Ana y por último, pero no menos, están los gemelos Victorio y Gastón. Otra cosa curiosa, son dos semanas más grandes que yo.

Tenía toda una familia, no sabía nada de ella y daba miedo. Maldición, estaba en el mismo grado con Vico y Pablo y ninguno de nosotros lo sabía. Bueno, supongo que sí lo sabían Carlos y Sarah, o papá y Sara, como los llamo yo. Y al parecer no fue idea de él. Fue de mamá. Me dijo antes de morir que lo hizo para herir a mi padre, pero al final terminó por perjudicarme también. Y entonces ella se había ido y tenía que lidiar con esto por mi cuenta.

Pero no todo fue tan malo pensándolo bien. Candela y Ana tenían una hermana nueva para mimar y yo tenía a alguien que me enseñara acerca de los chicos y el maquillaje. Cosas como esas. Candela es mi mejor amiga. Puedo decirle lo que sea y no me juzga. Ana es una perfecta santurrona, pero la amo hasta la muerte.

Vico y Gastón se encargaron de ser mis protectores. ¿O debería decir guardianes? Puedo culparlos por el hecho de que todavía soy virgen. Todos los chicos de mi pueblo les tienen tanto miedo. Lucas Lagos no les tenía miedo hasta después de que estuvimos jugueteando en el coche y los gemelos se enteraron. Se ganó una paliza a plena luz del día. Lucas y todo el resto de los muchachos nunca volvieron a hablarme.

Patricio tenía dieciséis años en ese momento, pero aun así se tomaba el tiempo para jugar conmigo. Escalábamos árboles y jugábamos en el barro. Incluso jugaba con muñecas Barbie. Los gemelos se burlaban de él por eso, pero siempre dijo que mientras yo fuera feliz, él sería feliz.

En cuanto a papá, realmente amo a mi papá. Podrás pensar que es un mal tipo, pero en realidad es el hombre más dulce. Nunca he querido nada más en mi vida. Cuando algunos hombres pueden abandonar a sus amados hijos, él no lo hizo. No podría haberlo sabido entonces, pero cuando era pequeña tuve regalos caros y ropa de marca, cuando mi mamá sólo trabajaba en un restaurante. Él nunca ha dicho nada, pero desde entonces he sumado dos más dos. Mi mamá era egoísta, pensaba que estaba haciendo las cosas bien y me alegro de que viera el error de su forma de hacer las cosas antes de morir.

Y ahora tenemos a Sarah. ¿Por dónde empiezo? No es que ella sea una mala persona ni nada, quiero decir, tiene cinco hijos maravillosos. Supongo que simplemente no ve un lugar para mí en su vida. Cada vez que la veo obtengo un barco de carga de crítica. Dejé de tratar de complacerla hace varios años y he aprendido sólo a asentir con la cabeza y continuar con la vida. No soy perfecta como el resto de ellos.

La puerta de mi dormitorio se abre de golpe y levanto mi cabeza de la almohada y mis pensamientos. Entra caminando mi compañera de cuarto, Eugenia. Trae esa enorme sonrisa en su cara bonita, voltea su cabellera rubia por encima de su hombro esbelto y corre hacia mi cama. Antes de darme cuenta, ha aterrizado en mí aplastando el aire de mis pulmones. Ella puede ser pequeña, pero yo soy diminuta. También he oído un ruido sordo, lo que significa que se golpeó la cabeza contra la cabecera.

—Euge, no puedo respirar —murmuro debajo de ella.

Ella cae sosteniendo su cabeza.

—¡Ay, me olvidaba cómo de pequeñas son estas estúpidas camas! Y siento aplastarte cariño, no era mi intención. —Sonríe tímidamente. Me río de ella y niego con la cabeza. 

—Está bien, amiga, ¿qué pasa?

—¿Quieres ir a una fiesta? Al parecer, uno de los jugadores de fútbol americano va a dar una enorme en casa de sus padres. Están fuera de la ciudad o algo así. 

La miro y muevo la cabeza. Me encanta esta chica, pero está totalmente loca por los chicos. Tiene el encanto de una verdadera belleza sureña que haría que cualquier persona se derrita. Es una animadora y ha tenido un enorme enamoramiento con uno de los jugadores de fútbol americano desde el inicio del año, de ahí su deseo de ir a su fiesta. 
—Uh, sí quiero. Tengo que ir a casa mañana, porque Ana le dirá a papá y a Sarah que está en la dulce espera. Necesito tener algo de diversión antes de tener que escuchar a mi madrastra hablar mierdas de mí todo el día.


Chilla y se baja de la cama. Corre hacia mi armario tropezando con su peluda y rosa alfombra que está en el suelo, entre nuestras camas. Me río a carcajadas y me levanto para detenerla antes de que yo termine de color rosa. 


CONTINUARÁ... 

martes, 14 de octubre de 2014

Sinopsis: This beautiful thing


This Beautiful Thing


Lali Espósito no tiene mucha experiencia con los chicos. Sus hermanos gemelos se han asegurado de ello. Hasta que una noche en una fiesta universitaria se desliza, al verse en los brazos del hombre más increíble que jamás haya conocido. Ahora está en una misión para encontrarlo ya que ella salió corriendo de la cama. Y olvidó preguntar su nombre...


Peter Lanzani ha tenido el control sobre su vida. Pero eso está a punto de cambiar cuando la chica que salió de su cama le da la vuelta a su vida. Ella está a punto de lanzar ese control por la ventana. Pero es casi seguro que es algo bueno ya que le robó el corazón.


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Esta es la nueva novela, adaptada. Es una novela que a mi me gustó mucho, y espero que a vosotros también os guste. Tiene 22 capítulos + el epílogo y está relatada por los dos: Lali y Peter. Luego de subir esta nove subiré una trilogía que me encantó cuando la leí. Quizás en un rato subo el primer capítulo. Besos y gracias por firmar :)

Pasado NO Pisado: Epílogo


DIEZ AÑOS MÁS TARDE




—¿Viste que hermosa familia? —me preguntó Peter mientras me abrazaba.

Observe la vista que había delante de nosotros. La enorme pileta que había en el jardín, bordeada de hierba. Dentro de ella se encontraban Alle y Santi junto con sus amigos, celebrando el décimo cuarto cumpleaños de ambos.

Cuando les dijimos a Allegra y Santino que eran hermanos saltaron de felicidad y cuando les contamos que iban a vivir juntos estallaron. Se adoraba, aun con catorce años se seguían llevando igual que cuando tenían tres aunque con alguna pelea más… pero eran muy unidos, ¡hasta se ayudaban con los chicos o chicas que les gustaba!

Al otro lado de la pileta, estaban Lucas y Mateo, de diez y ocho años jugando con la pelota de rugby que Peter les había regalado hace unos días. Todos los varones de esta familia amaban el rugby. En frente de nosotros, Daniela, de cuatro, jugaba con dos amigas de Allegra a las muñecas.

—No puedo creer que con solo veintiséis años tenga seis hijos —dije, mientras acariciaba a Mía, de tan solo dos meses.

—¿Quién nos iba a decir hace diez años que íbamos a tener una familia tan hermosa?

—Todavía no puedo creer que nuestros papás nos hicieran eso.

—Shh. Tranquila —dijo, acariciándome la espalda—, ya fue. Ahora están pagando por ello. No van a salir de la cárcel por un tiempo, y cuando salgan simplemente no existen. Lo mismo con Joaquín olvídate de él. Están pagando por lo que hicieron.

—Allegra todavía lo extraña —dije, medio triste—. No lo dice, pero yo lo sé.

—No es fácil enterarte que tu “papá” no es tu papá y de todo lo que hizo. Alle era muy chiquita para entender todo eso antes, recién ahora lo está empezando a entender.

Asentí. Tenía razón.

—Sí —miré donde estaba Allegra en la pileta, situada entre Santi y Lorenzo. Santino parecía darle mirada de advertencia a Lorenzo—, por suerte lo tiene a Santi, son muy unidos, y creo que a… Lorenzo.

—¿Lorenzo? —preguntó, levantándose rápidamente de la tumbona donde estaba y empezando a caminar hacía pileta. Me levanté, con Mía dormida en mis brazos, y lo seguí —¡¿Quién es Lorenzo?! —gritó, ganándose la atención de todos los nenes.

—¡Peter! —le regañé. Mía empezó a llorar —. Mirá lo que hiciste.

Peter se giró hacía mí y agarró a la nena de mis brazos, acunándola en los suyos.

—Te amo —le dije.

—Yo también te amo.





FIN

lunes, 13 de octubre de 2014

Pasado NO Pisado: Capítulo 36

—¿Quién sos? —preguntamos Lali, Nico y yo a la vez.

—Quien les va a decir la verdad. Pero no acá, van a despertar a los nenes.

La chica misteriosa caminó hasta el living y se sentó en el sillón. ¿Por qué tenía tanta confianza? ¿De qué me sonaba? Lali, Nico y yo la seguimos y nos sentamos también.

—¿Quieren que me vaya? —preguntó Nico.

Lali y yo negamos con la cabeza.

—¿Quién sos? —le volví a preguntar a la chica misteriosa.

—Alexia.  

Alexia. Me sonaba. Mucho. Demasiado. ¿De qué carajo me sonaba su nombre, su cara? Todo de ella me era familiar.

—¿Por qué te me hacés familiar? ¿Nos conocemos? —preguntó Lali.

—Porque yo fui la doctora que llevó tu embarazo.

Lali y yo la miramos, sorprendidos. De ahí nos sonaba. Alexia era la doctora que había controlado el embarazo de Lali. Ahora era unos años mayor y tenía el teñido de rubio, con las puntas de color rosa. Debía rondar cerca de los treinta.

—Bueno, como no dicen nada, voy a hablar yo. Por favor, no me interrumpan, preguntas, acusaciones, etc al final. Cuando ustedes vinieron a la primera revisión no se veía que iban a tener mellizos. Solo se veía a uno de los bebés en la eco y aunque el latido era más rápido de lo normal puede pasar. Ese día después de que se fueran llegó una persona y me preguntó por tu embarazo, obviamente no dije nada es confidencial. Pero me llevó a un lugar apartado donde solo estábamos esa persona y yo. Me amenazó, me amenazó con mi hija, Camila. No le creí pero hizo una llamada y alguien que tenía a mi hija —dijo, lágrimas amenazando con salir—, me habló y luego me pasó con ella. Cami es lo más importante que tengo, así que accedí a darle la info a cambio de que dejase en paz a mi nena. La siguiente eco que tuvieron, se veía mucho más claro que iban a tener mellizos —explicaba, mirándonos a Lali y a mí—, pero antes de que pudiera informarles a ustedes, la misma persona me atajó, cuando salí para buscar las imágenes de la eco y me obligó a decirle lo que había visto. Me prohibió decirles que estaban esperando mellizos. El resto de los meses fue más o menos igual, hasta que llegó el día que te pusiste de parto —dijo mirando a Lali—, ese día ya lo tenían planeado. La persona que me amenazaba sabía que era muy probable que tuvieses algún problema en el parto… Un embarazo tan joven puede producir varios problemas y más si llevas mellizos, así que simplemente te dieron un empujón, poniendo algo en alguna de las bebidas que tomaste ese día, para que tuvieses un problema seguro, por lo que vos solo viste el parto de Allegra cuando tu cuerpo ya no soportó más y te desmayaste. Cuando eso pasa en medio de un parto o al finalizar está prohibido que la persona acompañante se quede así que a vos —dijo mirándome— te sacaron de la sala. En ningún momento nadie dijo el sexo del bebé. A vos, Peter, te hicieron creer que fue un nene: Santino, y a vos, Lali, que fue una nena: Allegra. El desmayo de Lali en realidad no fue nada, solo fue un síntoma de lo que le dieron, pero a Peter le hicieron creer que Lali había muerto y, aunque fue su decisión, lo incitaron a que se alejara de ese sitio que tanto le recordaba a Lali. Así que cogió a su bebé y se lo llevó. A Lali le hicieron creer que Peter las había abandonado a ella y a la beba. Todo lo que les paso fue planeado. Ustedes y sus hijos sufrieron todo esto porque hay dos personas que no los quieren ver juntos, los quieren separados. —Hizo una pausa, examinando la sala. Lali con la cara enrojecida de llorar y las lágrimas todavía rodando por sus mejillas. Nico sosteniéndola. Y yo probablemente tenía la cara con un gesto de sorpresa, asco, ira, tristeza, nostalgia… todo eso mezclado con algunas lágrimas—. Ahora pueden hacer sus preguntas y acusaciones.

—¿Quiénes fueron esas personas?—pregunté, mi mandíbula apretada. Quien fuese que había separado a mi familia. Quien nos hubiese privado de ver tres años de crecimiento de uno de nuestros hijos iba a pagar.

—¿De verdad quieren saber? No les va a gustar.

Asentí y miré en donde estaba Lali, también asintiendo.

—Fueron sus papás, los de ambos. Tu papá, Lali, fue la persona que me amenazaba. Y tu papá, Peter, quien secuestró a mi niña. No quiero que suene como que uno es más culpable que el otro, pero el papá de Lali solo era un títere del de Peter.

—¿Cómo supiste todo esto? —preguntó Lali con voz temblorosa.

—Viví la mayor parte ello. Sufriendo porque mi hija estaba en peligro. ¿Cómo se sentirían ustedes si alguien les amenazase con secuestras a su hijo? No fue mi intención, pero Camila está delante de todo. Daría todo por ella. La otra parte, la que no viví me la dijo… chicos a ustedes los tenían controlados, para que nada en el plan de sus papás fallara. Creo que en tu caso, Peter, no te importa mucho la persona pero Julieta era parte del plan tus papás. Sin embargo, fue ella la que me contó todo lo demás. Está arrepentida de seguirles el plan y quiso hacer una partecita, antes de irse de viaje, para arreglarlo un poquito.

—¿Quién me vigilaba a mí? —preguntó Lali.

—Joaquín. Él desarrollaba poco a poco el plan cerca tuyo, Lali. Iba dando pasos. No hacía caso de las ordenes de Juan, el papá de Peter, hacía la suya. Metiéndose bajo la piel de vos y de Allegra. Alejate de él Lali, aléjalo de Allegra. No es bueno. Es peligroso.

Lali asintió, incapaz de decir ninguna palabra.

—Chicos, yo lo siento. Nunca fue mi intención herirlos, ni separarlos entre ustedes ni de sus hijos. Estoy demasiado arrepentida de no haber buscado otra salida, pero en ese momento solo pensé en Cami. Pueden denunciarme si quieren. Yo ya les dije lo que tenía que decirles.

Se levantó y se dirigió a la puerta. Antes de abrirla se giró y dijo:

—Lali, aléjate de Joaquín. Y disfruten de su familia, tienen dos hijos hermosos. Estuvieron demasiado tiempo separados de ellos, disfrútenlos.


Y sin más, salió del apartamento.


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Como no he subido en mucho tiempo, hoy os subo dos (el 35 y este). Entonces solo queda el epílogo por subir. Mañana subo el epílogo y la sinopsis de la adaptación y el miércoles subo el primer cap. Gracias por firmar. 

Pasado NO Pisado: Capítulo 35

Cande: ¿Todo bien?  Tenés mala cara.

Peter: Si… No tengo mucho tiempo, ¿para qué me citaste?

Cande: Mirá Peter, yo no sé porque te fuiste y tampoco porque has vuelto y no quiero saber… yo solo quiero decirte que lastimaste mucho a Lali cuando te fuiste, ¿sabés? La dejaste sola con dieciséis años y un bebé recién nacido. Ni Allegra ni Lali se merecían eso. Ellas son felices ahora con Joako así que aléjate, quédate, no sé hacé lo que quieras pero no las lastimes otra vez porque te prometo que si lastimás a cualquiera de las dos de esta no salís y no te metas entre Lali y Joako ni entre Alle y Joako —. Me miró durante unos segundos—. Para eso te cité. Y ahora que ya te lo dije, chau.

Me había quedado en shock por las palabras de Cande. Ella empezó a caminar, pero la agarré del brazo y la detuve.

—¿Por qué dijiste que dejé a Lali sola con un bebé? Y, ¿qué tiene que ver Allegra?

Cande me miró entre sorprendida y enojada, se soltó del mi agarre y siguió caminando. No entendía nada de lo que había dicho. Me quedé de pie durante un rato mirando en la dirección por la que Cande se había ido, después de un rato miré el reloj y me encaminé de vuelta al hospital.


Nico tenía razón… Allegra y Santino tenían la misma edad y compartían el mismo papá. Obviamente puede que solo fueran hermanos de padre y que Peter simplemente me hubiese engañado, pero qué si Nico tenía razón y lo que él pensaba —que yo era la mamá de Santi— era cierto.

Lali: Nico, ¿qué día nació Santi?

Nico: El… em 3 de mayo creo, maso por ahí. ¿Alle?

Lali: También. El 3. Esto es muy raro… Quiero hablar con Peter.

Nico: Recién le envié un mensaje para ver cómo iba todo.

Lali: Voy a ver cómo están los nenes.

Nico asintió y yo me dirigí al cuarto de Santi. Abri la puerta y los vi a los dos acostaditos en la cama, abrazándose. Santi tenia cogida a Alle de manera como ¿protectora? Estudié su rostro… pelo castaño, piel blanca… no podía ver sus ojos porque los tenía cerrados pero sabía que tenía el color de ojos de su papá: verde mezclado con marrón. ¿Realmente era mi hijo? Si lo fuera… ¿qué pasó? ¿Cómo pude no saber que tenía dos bebés en mi panza? Las lágrimas comenzaron a descender por mi rostro y sentí como Nico me abrazaba. Me aferré a él.


Peter: ¿Y? ¿Dijeron algo? —Pregunté una vez que llegué al hospital.
Juan: No, aun no.

Mientras esperábamos al doctor, para ver si traía los resultados de mi mamá recibí un mensaje de Nico.

N: ¿Cómo va todo?
P: No lo sé, todavía no nos dicen nada.
N: Espero esté todo bien. Necesito hablar con vos.
P: Yo también lo espero. ¿De qué?
N: Mejor en persona es un tema delicado.
P: Me estas asustando, ¿qué pasa?

Antes de que pudiera ver la respuesta de Nico llegó el doctor con los resultados. Según lo que dijo el doctor mi mamá se tomó alguna pastilla de más para el estrés. Supongo que debía estar muy estresada.

Peter: Me tengo que ir, decile a mamá que la amo y que controle cuantas pastillas se toma. Chau.

Me despedí de mi papá y me dirigí a casa. Necesitaba saber sobre qué quería Nico que habláramos. Una petición así viniendo de él es realmente extraña, por lo que debe ser de algo importante.

Cuando llegué al departamento estaba bastante silencioso, excepto por algunos pequeños sollozos que venían de la habitación de Santi. Corrí, preocupado, a la habitación de mi hijo para saber qué le pasaba. Pero me sorprendí al encontrar a Lali llorando abrazada a Nico. Ninguno de los dos notó mi presencia hasta que hablé.

—Lali, ¿qué pasó?

Lali levantó la cabeza y me miró, con los ojos llorosos.

—Peter… ¿de verdad Santi es mi… mi hijo?

Asentí.

—Sí.

—Alle es tu hija.

La miré incrédulo. No podía ser. Tenía que haber algún error. Pero entonces recordé las palabras de Cande. Cada vez entendía menos. ¿Cómo podía ser posible que Allegra y Santino fueran hijos de ambos? ¿Lali estuvo embarazada de mellizos? ¿Me estaba mintiendo?

—¿Cómo? —pregunté.

—No lo sé —respondió, todavía en los brazos de Nico—. Pero te juro que Allegra es tu hija…tu…em…fuiste el único que… ya sabés —bajó su mirada.

—Pero, ¿cómo es posible?


—Yo se los diré —dijo una voz que me era familiar, apareciendo de la nada.


CONTINUARÁ...  

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Sientomucho no haber subido todo este tiempo, pero no he tenido casi tiempo entre examenes, trabajos, entrenos, clases, etc... Ademas tampoco tengo mucha inspiración por lo que tardo el doble. Y como que no quiero dejaros tan seguido sin cap, voy a terminar esta novela muy pronto (tendrá 2 o 3 caps más y ya) y luego voy a subir una adaptación que la adapté en el verano y por lo tanto no me toma tanto trabajo. Gracias por firmar!! 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Pasado NO Pisado: Capítulo 34

Peter: ¡Papá! ¿Qué pasó? ¿Dónde está mamá? ¿Está bien? —dije cuando lo vi en la sala de espera del hospital.

Juan: No sé… los médicos no salen…

Peter: ¿Qué le pasó?

Juan: Estábamos hablando, discutiendo en realidad y de la nada se desmayó… Espero que esté todo bien.

Peter: ¿Por qué discutían?

Juan: No importa eso ahora —Hizo una pausa—. Mirá, ahí viene el médico —dijo señalando al médico que caminaba hacia nosotros —. ¿Y? ¿Cómo está?

Médico: Está bien, está estable, ahora está dormida, pero no tardará en despertarse. Igual esta noche se va a quedar acá en observación.

Peter: Pero, ¿qué le pasó, por qué se desmayó?

Médico: Estamos esperando ver el resultado de las pruebas pero creemos que fue por algo de comer que le cayó mal.

Juan: Gracias doctor.

Peter: ¿Cuándo estarán los resultados?

Médico: En unos 30 o 40 minutos, les avisamos.

Peter: Gracias doc.


WHATSAPP
Peter: En 10 en el parque frente al hospital.
Cande: Ya era hora nene! En 10 estoy ahí.
WHATSAPP


Peter: Pa, me tengo que ir ahora, en un rato vuelvo para ver los resultados.

Juan: Pará. ¿A dónde vas?

Peter: Necesito hacer una cosa, ya vengo.


Antes de que papá pudiera seguir con su típico cuestionario de dónde estoy o dónde voy, me fui.


Como Peter se fue, fui a ver que onda con los nenes y Nico. Fui a la pieza de Santi y cuidadosamente abrí la puerta. Nico estaba sentado en el centro de la cama, con un libro en la mano, y Allegra y Santino a cada lado de él, dormidos.

Nico: Shh —siseó Nico. Sonreí y le saqué el libro de las manos, dejándolo en la mesita de noche—. Se quedaron re dormidos.

Lali: Si. Te voy a matar, ¿ahora como me la llevo? —dije, hablando bajito, haciéndome la enojada.

Nico: Se puede quedar a dormir acá.

Lali: Pero mañana tiene jardín.

Nico: Santi también, nosotros los llevamos.

Lali: Pero ¿y si se levanta en el medio de la noche? No quiero que se despierte, me busque y que yo no esté.

Nico: Uh sos re cuida eh —dijo riéndose—. Quédate vos también entonces.

Lali: ¿!Qué?! ¡No! —grité.

Nico: Shhh, los nenes. ¿Por qué no? Hay habitación de invitados, podés dormir ahí, y Allegra que duerma con Santi. Míralos —estaban re tiernos dormidos juntos—, están re bien ahí.

Lali: Bueno, me quedo pero solo por Allegra eh.

Nico: ¿Quién dijo que era por algo más?

Lali: Tratá bien a tu invitada y tráele la cena.

Nico: ¿Pedimos pizza? No tengo ganas de cocinar.

Lali: Dale.


No sé si era muy buena idea quedarme a dormir en lo de Peter, pero Allegra se veía tan tranquila y a gusto dormida al lado de Santino y no quería despertarla. Además Nico es re buena onda y una persona increíble. Mientras traían la pizza armamos la cama de invitados y luego preparamos la mesa. Cuando estábamos casi terminando de prepararla llegaron.


Nico: Juguemos a algo —dijo mientras comía su primer trozo de pizza.

Lali: ¿A qué?

Nico: ¿Conocés el juego de las 20 preguntas?
Lali: Si, maso.

Nico: Bueno, es así, yo te hago diez preguntas a vos y vos a mí. ¿Dale?

Lali: Dale, empiezo yo. ¿Tenés hermanos o hermanas?

Nico: Si, una hermana ella tiene 15 ahora, Jazmín. ¿Vos?

Lali: Un hermano mayor, Vico. ¿Por qué viniste a Argentina?

Nico: Para estudiar. ¿Con cuántos años la tuviste a Allegra?

Lali: Dieciséis.

Nico: Eras re pendeja —dijo riendo.

Lali: Sí —sonreí—, igual es lo mejor que me pasó no lo cambiaría por nada. ¿Cómo conociste a Peter?

Nico: En la facultad. Un amigo que vino conmigo a estudiar acá también, estudia lo mismo que Peter. Iban a la misma clase, se hicieron re amigos y así nos conocimos y también nos hicimos re amigos.

Lali: ¿Qué estudia Peter y qué pasó con el amigo?

Nico: uh, pará es mi turno —se rió—. ¿Qué estudiás?

Lali: Dirección de cine. ¿Vos?

Nico: Para piloto. El año que viene me graduo.

Lali: ¡Guau! Algún día nos llevarás en el avión.

Nico: ¡Claro que sí! ¿Estabas enamorada del papá de Allegra o fue una noche de locura?

Lali: Muy enamorada —contesté mirando el suelo.

Nico: ¿tema difícil? —asentí—. Lo siento.

Lali: No pasa nada, ya fue. ¿vos querés ser papá?

Nico: Si, pero más adelante… primero terminar los estudios y luego ya se verá. Igual primero tengo que encontrar a alguna chica.

Lali: Pobre la que se junte con vos —dije en broma.

Nico: La suerte que tendrá esa chica por tenerme de novio. ¿Qué día nació Allegra?

Lali: 20 de mayo —Nico se me quedó mirando fijamente—. ¿Qué?

Nico: Santi también nació ese día.

Lali: ¡Que bien! —Sonreí— ¿Qué estudia Peter?

Nico: Ginecología. Lali —dijo cuidadosamente—, ¿quién es el padre de Allegra?

Lali: Yo…El papá…no…Nico yo no…

Nico: Lali, por favor, ¿quién es?

Lali: Es —resoplé—, es Peter.

Nico: ¡Yo sabía!

Lali: ¿Peter no te dijo?

Nico: Peter no sabe que es su papá. Lali, acá hay algo que no está bien… Allegra y Santino nacieron el mismo día, Peter es el papá de Alle, y él dice que vos sos la mamá de Santi… Santi y vos son iguales, yo también creo que vos sos la mamá… Acá hay algo que no cuadra.




Peter: Ya estoy acá, ¿Qué querés? 



CONTINUARÁ

lunes, 7 de julio de 2014

Pasado NO Pisado: Capítulo 33


Lali: Peter –fue lo único que me salió decir.

Peter: El mismo que viste y calza –Dijo bromeando- ¿Qué hacían?

Lali: El abuelo –Dije burlando, de nuevo, a Nico- me estaba haciendo cosquillas por decir la verdad –Reía mientras hablaba, y Nico me mataba con la mirada intentando esconder la risa que se le escapaba.

Peter: ¿Abuelo? –Preguntó riendo, dirigiéndose esta vez a Nico.

Nico: Si –Dijo riéndose- El abuelo le hace cosquillas a la pendeja.

Peter: Veo que ya se conocieron y se tomaron la re confianza.

Lali: Si, muy buena onda el abuelito –dije todavía riendo.

Nico: Y la pendeja igual.

Lali: Peter, ¿puedo hablar con vos? –Dije un poquito más seria.

Peter: Si, claro, decime.

Lali: ¿Puede ser sin el abuelito?

Nico: No te preocupes, pendeja, yo voy a ver que hacen los nenes, hace rato están allá solos. Hablen tranquilos. –Se fue.

Peter: Decime –Dijo serio pero amable.

Lali: Pasa que… vos sabés que…

Peter: Nunca fuiste buena para decir todo de una –dijo riendo.

Lali: No –dije riendo también- Peter… ¿por qué me dijiste que soy la mamá de Santi?

Peter: Te lo dije, porque Lali… -empezó a sonar un celular- uh bancame –dijo y miró la pantalla, era un whatsapp suponía.



WHATSAPP
Cande: Pit, necesito hablar con vos.
Peter: ¿Ahora?
Cande: Si, es importante.
Peter: ¿Segura no podés esperar, estoy algo ocupado?
Cande: Intentá tardar lo menos posible, es importante.
Peter: Bueno, en un rato te aviso hora y lugar.
Cande: Dale. No digas nada. Chau.
WHATSAPP

Peter: ¿Y a esta que le pasó? –Me pregunté a mí mismo.

Lali: ¿todo bien?

Peter: Si –Sonreí- ¿qué me preguntaste?

Lali: Em, si.. Te dije que porqué me dijiste que soy la mamá de Santino.

Peter: Lali, yo te dije eso porque –otra vez interrumpió el celular. Maldito celular- bancame, otra vez –dije en tono de disculpas atendiendo el celu, esta vez era una llamada. -¿Pa’, que querés? –Dije de mal modo.

Juan: Uh, que humor. ¿Estás ocupado?

Peter: Si, ¿qué querés?

Juan: Perdoná que te llame entonces, pasa que se cayó tu mamá y está en el hospital. Te quería avisar.

Peter: ¿Qué? ¿Está bien? ¿En qué hospital está?

Juan: No sé, todavía no salen los médicos. Estamos en el hospital de siempre, ¿Venís?

Peter: Si, en un rato estoy ahí.

Juan: Bueno. –Dijo y colgó.

Peter: Perdóname Lali, me tengo que ir, mamá se cayó y está en el hospital.

Lali: ¿Está bien? ¿No querés que te acompañe?

Peter: No, quédate tranquila. Perdoname, ¿dejamos la charla para otro día? –Asintió- ¿Podés avisarle a Nico?
Lali: Si, andá tranquilo. –La saludé y me fui.


Xxx: Listo, ya me encargué de que no hablen.

Xx: Buenísimo.

Xxx: Si, igual tenemos que tener cuidado, seguro quedaron en volver a verse.

Xx: Bueno, mandemos a nuestra princesita espía.


Xxx: Dale, llamala a ella y a él también. Lali y Peter no tienen que hablar por nada.



CONTINUARÁ el VIERNES 18 de julio de 2014.